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y fui directo a él, comenzamos a conversar. Me
pedazo de fierro viejo y oxidado y lo atravesó por
narró un poco de su vida, algunas historias y acerca
su garganta, sus ojos se hincharon, pareciera que
de su pasión hacia las plantas leñosas, los árboles.
fueran a salirse, las venas en su rostro empezaron a
En ese momento su tono de voz cambio, al igual
marcarse, la sangre comenzó a brotar por nariz y
que su mirada, parecía ser otra persona, me contó
boca a chorros, y los sonidos que su garganta
la historia mas enferma que mis oídos pudiesen
emitía, trastornaban el grotesco momento de mi
haber escuchado, para él, encargarse de los arboles,
padre quitándose la vida.
su cuidado y su crecimiento, llenaba el vacío de
una familia que jamás pudo concebir, su gran
Me tiré hacia atrás, me limpie la sangre que logró
anhelo, los niños. Él decía que si la semilla de un
caer sobre mi ropa y mi rostro y me levante
árbol, se sembrara junto con el corazón de un niño,
horrorizada. Tomé las llaves y abrí la puerta, el
el lugar donde éste creciera sería el paraíso, donde
viejo Mors estaba parado justamente ahí. Me tomó
se pudiera respirar el aroma de las plantas y
de la garganta, acerco su rostro al mío tanto como
escuchar las risas de los niños.
pudo e introdujo su lengua dentro de mi boca, traté
de golpearlo, pero era inútil. Puso mi cuerpo en
Me tomó de una pierna, y dijo -Tan solo espero el
contra
otoño, para ver tus hojas caer- mientras una sonrisa
de la pared y golpeo mi cabeza con un martillo que
macabra se dibujaba en su rostro y sus ojos me
sacó de su bolsillo y perdí el conocimiento.
miraban fijamente, me levante de prisa y comencé
a correr, directo hacia mi casa. Con los nervios
El frío cubría mi cuerpo entero, estaba desnuda,
invadiendo mi cuerpo entero, logré abrir la puerta y
recostada sobre una tabla de madera que lastimaba
entré.
mi cuerpo con sus desgastadas astillas, el viejo
Me quedé allí por un momento, asimilando lo que
Mors me miraba esperando que despertara y yo,
había sucedido, caminé hacia donde mi padre se
esperando que todo fuese una pesadilla. Al parecer
encontraba, me hinqué ante él y le platique acerca
no era así, el frío y el miedo se sentían con gran
del incomodo momento.
rudeza, mire al rededor pero no reconocí el lugar,
mi vista era casi nula, el viejo parecía afilar una
Tan solo calló por unos segundo y luego comenzó a
ostentosa hacha y algunos cuchillos, lloré hasta
reír, acaricio mi cabello y dijo -cuando una hoja
desgastarme, le imploré mi libertad, pero todo era
seca cae, no significa la muerte, tan solo es una
en vano.
catarsis de culpas que llena de alegría... incluso, la
alegría de alguien más-
El viejo Mors se acercó lentamente hacia a mi,
Lo miré pasmada, mientras de un costado sacó un
sonrió y solo dijo -bienvenida
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