LOS OPRIMIDOS.pdf


Vista previa del archivo PDF los-oprimidos.pdf


Página 1...71 72 737475271

Vista previa de texto


73

-- No me he querido referir a mis palabras, que como bien lo sabe, siempre son
inoperables. Me dice Mecié Dubá. A lo que he querido referirme es a mis actuaciones,
aún mejor, al enorme trabajo que usted se ha tomado al describirlos o registrarlos. Me
esta usted retratando como un viejo ridículo y fantoche que con mis chistes intento
ganarme la voluntad del resto de mis compañeros, eso no debe ser así, porque me siento
mal.
-- ¿Tengo acaso la culpa de su manera de actuar? ¿Por qué no lo hace diferente y verá
que lo puedo dibujar mejor?
-- Le prometo que de hoy en adelante tendré más cuidado para actuar, una estricta
medida con cada una de mis palabras. Veré si puedo tomar un curso de artes dramáticas
por correspondencia.
-- Haga usted lo que mejor le parezca, eso me tiene sin ningún cuidado. Mi oficio radica
en escribir y registrar todas las escenas en mi crónica, lo demás no me interesa.
-- Su trabajo podría desempeñarlo mejor si se dedicara a continuar escribiendo su
novela. Sigue diciendo Mecié Dubá. Empecinado con más ahínco de poner en claro su
opinión de gran critico de arte.
-- No comparto esa opinión, para mí esa obra es un drama prisionero. Interviene
Gustavo de nuevo. La primera parte, la constituye ese primer acto que se encuentra en
su fase final. Que por desgracia la coreografía se llegara a extraviar o que alguien este
empeñado en robársela para hacerla aparecer como una novela o transformarla en una
obra de teatro y hasta muy posible que tengan la intención de reducirla en un dulce
poema, aunque siempre conservando ese mismo esquema de la crónica, entonces
resultaría mejor que cuando termine lo que esta escribiendo, no se le ocurra ponerle
FIN, sino “colorin colorado el telón se ha cerrado”.
Con los anteriores conceptos me siento muy animado para dar mis conceptos y
extractar mis conclusiones.
-- En resumen, de todo cuanto ustedes están hablando y lo que pienso yo, después de
analizar lo que he Leído de todo cuanto he escrito hasta el momento, me ha sobrevenido
al pensamiento, que nos encontramos en el umbral de la síntesis en referencia a la
literatura. Literalmente hablando, los verdaderos géneros clásicos como tales, se
encuentran en vía de extinción por sus continuas funciones. No he podido descubrir si
sea debido a una demostración de superioridad o muy posiblemente una manera de
exhibir la debilidad o inferioridad. Sea cual fuere, con los avances de hoy no se puede
escribir sólo para los iletrados o principiantes. La literatura de hoy día canaliza por
igual esas mismas vertientes, bajando por el mimo caudal de la cultura general. De esta
manera podemos encontrar de todo, para todo el mundo.
Es tanta mi satisfacción al oír hablar a mis compañeros de este modo, más aún
cuando se refieren a una obra que reúne todas esas cualidades de condiciones con las
que puedo hacer de mi creación, una novela, un poema, una obra de teatro, hasta un
drama, que muy posible pueda ser todo eso a la vez, pero sin ser ninguna de esas cosas
que ellos suponen.