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-- Pudiéramos decir que Elí, es la agencia de prensa o el corresponsal, el reportero de la
prisión, para todo el mundo libre. Dice Gustavo.
-- No, él sólo es nuestro corresponsal de guerra. Viene a ser algo así como quién sostiene
la comunicación directa entre la prisión y el extenso mundo de la libertad. Termina
diciendo Jairo Castillo.
Tal como se puede apreciar y por su manera de expresarse en los últimos días, Jairo
ha mejorado notablemente sus palabras y sus modales, posiblemente a fuerza de tanto
escucharnos. El día que le toque utilizar los impecables zapatos que estado preparando
en todos estos tiempos para la libertad, entonces se podrá decir que la prisión lo ha
rehabilitado, reformándolo y que además el encierro no ha sido del todo en vano.
-- referente al tema de corresponsalías. Digo. Sabe una cosa Mecié Dubá, me encuentro
muy interesado en algunas declaraciones de su parte a fin de consignarlas en mi
crónica.
Gustavo se queda mirándome con rasgos de ofensa, a la vez que me dice:
-- No pense que fuera usted a llegar tan bajo. Como hemos descendido literalmente.
Había visto degradaciones, pero esto es el colmo. En cuestiones de literatura, aquí
hemos tocado en sus profundidades. ¿Porqué tenemos que retroceder al periodismo? En
lugar de avanzar, evolucionar como todo.
Mecié Dubá se hace el que la cosa no es con él, sin darle ninguna importancia a las
necias palabras de Gustavo, se prepara para responder a mi solicitud. En estos
momentos se le nota su vanidad y grandes rasgos, seguro piensa que en estos instantes,
es una de esas personalidades muy importantes, rodeado de esas pandillas de
atracadores de primicias en una inesperada conferencia de prensa. Gustavo, que ha
permanecido observándolo en todos sus preparativos de conveniencia, continua con sus
criticas:
-- Solo faltan por llegar los videógrafos para que el degeneramiento sea absoluto. Ahora
si se fregó la literatura en todos sus géneros.
-- A los videógrafos los invitaremos más adelante. Le respondo. Ahora no estamos en
capacidad de filmar un programa de televisión, tal vez un poco más adelante se pueda
realizar.
Plácidamente se prepara Mecié Dubá, se pone a mi disposición diciéndome:
-- Para usted estoy listo, no me interesan los demás.
-- Para empezar. Le digo. Correcto Mecié Dubá; ¿cuantas naciones ha tenido el gusto de
visitar usted?
-- Bueno, esto no es muy fácil de explicar; pero yo diría que han sido las naciones
quienes han tenido el placer de viajar dentro de mí. No sé si me entiende pero aquí tengo
que hablarle es en términos politico-geograficos. Haciendo referencia pues, a la
geografía mundial de hoy día, he tenido la dicha fantástica de visitar sesenta y seis
