LA PARABOLA DE LA HIGUERA (3).pdf

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tiempos de los Macabeos, y que fue muerto, es el “príncipe ungido” de Daniel 9,
que fue “cortado no por si” (Onías III, Enciclopedia judía, 1906).
Pero Jesucristo fue nombrado de Dios “sacerdote según el orden de
Melquisedec”, y tiene “un sacerdocio mucho mejor que estos”, el cual es
inmutable. (Estúdiese Hebreos capitulo siete).
(He.7:26-27)“Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin
mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos".
El oficio sacerdotal de Jesús es una gran parte de “el misterio de Cristo”
(Heb.5:1-11) o “el misterio del mesías”, y es muy importante estudiar a fondo
este concepto y este misterio para comprender cabalmente las setenta semanas.
EL PUEBLO Y LA SANTA CIUDAD
“setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y tu santa ciudad”.
(Dn.9:24)
Como ya lo señale al principio de este libro, los dos elementos sobre los que gira
la profecía de las setenta semanas son: el pueblo de Israel y la ciudad santa. El
propósito divino es la redención de Israel. El elemento salvador es el mesías y su
obra expiatoria. Los eventos son su muerte (aflicciones) y las glorias después de
ellas; pero el escenario es la ciudad santa. Jerusalén debía ser restaurada primero
para que entonces pudiera manifestarse allí el mesías.
El mesías y la ciudad santa están íntimamente relacionados. La profunda relación
entre el mesías, el pueblo, y la ciudad, se echan de ver en muchos pasajes de la
biblia, pero nunca de forma tan gráfica y elocuente como cuando este llora sobre
la ciudad y emplea con pasión la figura de la gallina que junta a sus pollos debajo
de sus alas. (Lc.13:34-35).
"CIRO ES MI PASTOR"
Isaías no solo profetiza sobre el nacimiento y la aparición del mesías y su
precursor; también profetiza sobre el rey persa, Ciro II el grande, el monarca que
daría inicio al movimiento para restaurar el escenario en el que se manifestaría a
su tiempo el mesías príncipe. La mención del rey Ciro, hecha más de 200 años
antes de su aparición, es una profecía muy notable, y es indispensable conocerla
si vamos a estudiar las setenta semanas:
(Isa.44:28)“que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al
decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado.”
La frase “Ciro es mi pastor” significa que este rey sería usado por Dios para hacer
volver a las ovejas de Israel a su tierra, después de los setenta años de exilio.
(Véase Isa. 45:1-4,13). El edicto de Ciro propicio luego la buena voluntad de los
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