LA PARABOLA DE LA HIGUERA (3).pdf

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Capítulo Cuatro
Las Siete Visiones De Daniel Profeta
En este capítulo daremos un rápido repaso a las siete visiones que recibió Daniel
para introducirnos a las que tratare con más detalle en este libro, a saber, las dos
últimas visiones, capítulos 9 y 12. Nos enfocaremos en las setenta semanas y en
la visión del tiempo del fin. Demos pues un vistazo general al libro y a su autor.
Daniel fue el hombre usado por Dios para interceder por el pecado de su pueblo,
cuando se cumplían 70 años del exilio en Babilonia. Él fue testigo de la
trasmigración, y también del retorno que habían sido profetizados por Jeremías.
Siendo muy joven y en tierra extraña, Daniel se destacó por su fe, valentía, y por
su vida disciplinada. Él fue el vidente entre sus compañeros; le vino de Dios el
entender toda visión y sueños (Dn.1:17).
Daniel recibió profecía sobre los cuatro imperios mundiales, sobre el mesías y su
obra redentora y sobre el advenimiento del reino de Dios a la tierra. Las visiones
que recibió han valido a su libro el título de “El Apocalipsis del antiguo testamento”.
DESARROLLO PROFETICO
(Dn.2:9)“Si no me mostráis el sueño, una sola sentencia hay para vosotros”.
Daniel aprendió desde el principio a no tomar livianamente su ministerio. Él no
podía profetizar livianamente, pues le iba en ello la cabeza; desde el primer
enigma profético se puso a prueba la fe de Daniel y de sus compañeros. Se
trataba allí de recibir una correcta y precisa revelación de Dios, o de lo contrario él
y sus amigos morirían junto con los sabios de Babilonia. La primera experiencia
profética de Daniel fue un asunto de vida o muerte. Declarar cual era el sueño del
rey y su interpretación era algo humanamente imposible, y no se trataba
solamente del prestigio de un profeta. Fue necesario un periodo de ayuno y clamor
a Dios para resolver el asunto. Muy pocas personas comprenden que el ministerio
profético es un asunto muy delicado, y que los profetas, a causa de su ministerio,
están expuestos a la muerte por muchas razones. (Dt.18:20, Jer.28:15-16,
Ex.4:24, Num.22:22-33).
En este trance, seguramente Daniel comprendió la importancia del ayuno y el
clamor a Dios para moverse en el ámbito profético. Podemos decir que, por las
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