LA PARABOLA DE LA HIGUERA (3).pdf


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Existe otra figura que nos habla de la entrada de los gentiles al pueblo de Dios. En
el relato de Ruth y Nohemí, leemos: “Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios, mi Dios”
(Ruth1:16). Los comentaristas ven en este acto una figura de la inclusión de los
gentiles al pueblo de Israel. Veamos un detalle interesante en este relato. A la hora
de la redención, Booz, el pariente redentor, redimió todo lo que era de
Nohemí, pero tomo como esposa a Ruth la joven gentil, pues era necesario
tomarla para efectuar la redención de las tierras de Nohemí. Leemos:
(Ru.4:5)“Entonces replicó Booz: El mismo día que compres las tierras de mano de
Noemí, debes tomar también a Rut la moabita, mujer del difunto, para que
restaures el nombre del muerto sobre su posesión.”
El día de la final redención de Israel, la iglesia gentil ya estará lista para las bodas
del cordero.
Veamos una figura más: Así como primero entraron al arca de Noé toda suerte de
animales y luego entro Noé y su familia, así mismo han entrado al Arca de
salvación (Jesús es el arca) millones de personas de todas las naciones… y al
final entrara “todo Israel”. Si algún lector se siente ofendido porque yo empleo la
figura de los animales para tipificar a los gentiles salvados, debe enojarse con
Dios y no conmigo, porque es él quien empleo esta figura. (Hec.10:14-15,28,
Gen.7:1-12,1Ped.3.20).
LA PROFECÍA BÍBLICA TIENE UN SOLO TEMA: REDENCION
¿Cuál es el propósito divino? Amados hermanos, en verdad les digo que la
profecía bíblica no trata del anticristo, de las plagas apocalípticas y mucho menos
de la famosa marca de la bestia, hoy por hoy, un tema tan popular y caricaturesco.
Por supuesto que de todo esto se hace mención, pero entendamos de una vez
cual es la esencia de la profecía bíblica. El mensaje de la profecía bíblica se
resume así: Jesucristo y su obra redentora, hasta llegar una plena
consumación. Después de esto, Dios destruirá a sus enemigos y después
comenzara el periodo de la eternidad.
A Daniel profeta no le fue explicado con detalle lo que sería “el tiempo del fin”, o “el
tiempo de la siega”, sencillamente porque todavía no estaba presente el cordero
de Dios ni se había hecho la redención de los hombres en la cruz del Calvario.
Recordemos que es “en Cristo” donde se revela el propósito eterno. No era el
tiempo para que se revelara a los hombres el tiempo de gracia para los gentiles, y
los detalles de la última parte del plan profético. La última parte es el periodo de la
gran tribulación.
Preciosos estudiantes de la profecía bíblica, escudriñemos a fondo el misterio que
permaneció más oculto a los hombres, porque si no logramos comprender la parte
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