LA PARABOLA DE LA HIGUERA (3).pdf


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Jesucristo sí es un concepto bíblico, pero no es bíblico el tratar de computarlo;
Dios siempre se maneja en la biblia por profetas, por señales, por figuras y
parábolas, y no por cálculos matemáticos. Entonces, lo delicado del asunto es: Si
primero erramos en discernir la parábola de la higuera, las aplicaciones de los
versos (33-34) también serán erróneas. Lo primero es discernir correctamente la
parábola planteada, y solo entonces entenderemos los demás conceptos. ¿Ya
hemos comprendido la parábola de la higuera y lo que trata de transmitirnos? Y si
no, ¿Cómo aplicar una parábola si aún no la entendemos?
EL NOTABLE USO DE ESTA FIGURA
Es muy notable el uso de la figura de la higuera en la biblia. ¿Por qué razón
Jesucristo emplea dos veces en los relatos del evangelio la figura de la higuera?
(Mt.24:32, Lc.13:6:9). ¿Porque una tercera vez Jesucristo trata con este árbol,
maldiciéndolo literalmente de tal manera que se secó completamente? (Mr. 11:1214, 20-21). Si la higuera representa a la nación de Israel, ¿Por qué en este tercer
acto la higuera se seca hasta las raíces? ¿Acaso fue desechado del todo Israel?
…“y le dijo: Nunca jamás coma nadie fruto de ti”.
Otra pregunta que ha inquietado a los estudiosos es: ¿Por qué Jesucristo maldijo
la higuera por no tener fruto, sabiendo, como nos dice el evangelista, que “no era
tiempo de higos”? ¿Qué cosa o a quien representa la higuera en la biblia? Estas
y otras preguntas serán contestadas a lo largo de este libro. Pongamos mucha
atención a las citas bíblicas que se refieren a esto para así poder desentrañar el
significado de esta inquietante analogía profética.
QUIEN O QUE ES LA HIGUERA
Los estudiosos nos dicen -y tienen razón- que la higuera es una figura que
representa a la tierra y al pueblo de Israel. Son los profetas mismos quienes
emplean esa figura para referirse al pueblo de Israel y su tierra. Aquí algunas citas
bíblicas, por demás claras:
(Joel1:6-7) “Porque pueblo fuerte e innumerable subió a mi tierra; sus dientes son
dientes de león, y sus muelas, muelas de león.7. Asoló mi vid, y descortezó mi
higuera; del todo la desnudó y derribó; sus ramas quedaron blancas”.
Joel profetiza después de la transmigración del pueblo santo a Babilonia por
Nabuconodosor. El pronuncia juicio para su propio pueblo y para las naciones que
los esparcieron y se repartieron la tierra de Israel:
(Joel 3:1-3)“Porque he aquí que en aquellos días, y en aquel tiempo en que haré
volver la cautividad de Judá y de Jerusalén, 2. Reuniré a todas las naciones, y las
haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi
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