Caja PDF

Comparta fácilmente sus documentos PDF con sus contactos, la web y las redes sociales.

Compartir un archivo PDF Gestor de archivos Caja de instrumento Buscar Ayuda Contáctenos



Jardin Poesia .pdf



Nombre del archivo original: Jardin_Poesia.pdf

Este documento en formato PDF 1.6 fue generado por Adobe InDesign CS6 (Windows) / Adobe PDF Library 10.0.1, y fue enviado en caja-pdf.es el 13/04/2016 a las 12:15, desde la dirección IP 83.36.x.x. La página de descarga de documentos ha sido vista 4497 veces.
Tamaño del archivo: 4.1 MB (26 páginas).
Privacidad: archivo público




Descargar el documento PDF









Vista previa del documento


Un Jardín llamado Poesía

Una delicada combinación
entre la poesía innata de las
flores y la sutileza de los versos.
UN JARDÍN LLAMADO
POESÍA es el segundo libro
editado en España de Amely
Duvauchelle tras UNA ROSA
AZUL LLAMADA POESÍA
(Editorial Libros Mablaz).

Jardín
llamado
Poesía
Un

Acompaña a la autora
chilena en su paseo por un
hermoso jardín alfabético
donde es posible incluso
percibir el aroma de cada flor.
En su camino, Amely
fantaseará con la conexión
entre ella y un “Espejo”,
elevará una celestial oda a
sus manos, plasmará una
despedida de amor como
una “Herida” profunda que
sangra, le dedicará un poema a
su gata, tocará el problema de
las “Bacterias” y hablará del
cromosoma femenino.

®

ediciones

Un manojo, en definitiva,
de 38 poemas variados que te
cautivarán…

Amely Duvauchelle

La poetisa no olvida el tema
social reflexionando sobre
la salud o la desigualdad.
Terminaremos con un gran
baile de letras donde la
anfitriona es la Ñ, “la letra de
la eterna sonrisa”.

Amely Duvauchelle

2

Versión reducida PDF de muestra
© Amely Duvauchelle, 2016

Jardín
llamado
Poesía
Un

Pide tu ejemplar completo en papel
por mail o a través de las redes sociales:
frasesdemarzo@gmail.com
Amely Duvauchelle Poesía

Gastos de envío en España gratis

© Amely Duvauchelle, 2016
Obra protegida por el Registro de la Propiedad Intelectual
M-001513/2016 - Todos los Derechos Reservados
Diseño gráfico: Pablo Carrasco L
Edita:
ediciones
Imprime: Printcolor
Depósito legal: M-5107/2016

a poesía, qué difícil dilema. Ha pasado de ser la forma de
escribir imprescindible a considerarse como algo residual, al
alcance de unos pocos mal llamados iluminados que devoran
versos como una forma más de lectura.
Los últimos tiempos, quién sabe si por la crisis que no cesa como
el rayo de Miguel Hernández o porque todo el mundo hemos soñado
alguna vez con escribir, ya sea bien, mal o regular, han deparado
un aluvión de personas que redactan sus líneas en un papel. Bien es
cierto que siempre (o casi siempre) lo hacen con toda el alma, aunque
no lo es menos que más veces de las adecuadas son líneas de poca
claridad literaria.
La poesía, además, como tantas artes en los tiempos modernos, se
ha simplificado. Si para pintar dicen no hace falta ser un retratista
o paisajista que reproduzca como en una fotografía, más o menos
idealizada, lo que tiene delante, para escribir no hace falta dominar
las reglas de la gramática, porque alguien habrá detrás que arregle
los entuertos, y para hacer poesía ni tan siquiera rimar, que eso es
cosa del pasado, odas antiguas, como se me dijo en una presentación
a mí por mis sufridos versos, que a falta de ser buenos sí guardan las
normas de la métrica.
Por este motivo, ahora todo el mundo escribe poesía aunque nadie
la compra. Las redes sociales han aumentado el número de vates que
muestran sus versos redactados con mayor o menor fortuna, pero a
los que nadie va a criticar en sentido negativo porque aún existe entre
nosotros los restos de lo que se llama cortesía.
El motivo principal de todas estas odas es el amor. Amor juvenil
plasmado en las palabras enunciadas por personas adultas, amor de

Amely Duvauchelle

novios cuando se lleva 20 años casados, amor erótico o amor obsceno
que no se cumple en el ritual del día a día en la cama, amor que se
confunde con el uso de palabras bonitas, o no, amor que llena muros
y mensajes de las redes sociales.
Si soy tan crítico con la forma moderna de hacer poesía, ¿por qué la
editorial que dirijo –Libros Mablaz– ha estado publicando poesía hasta
hace bien poco, y aún lo hace de modo circunstancial? Porque esta
interrogante tiene una trampa en su enunciado. No reniego de la poesía
moderna, si no de ciertas poesías modernas. La calidad está siempre
ahí, y el surtido temático más allá de lunas, besos y suspiros, también.
Amely Duvauchelle es uno de esos casos de diversidad temática.
Cualquier tema es adecuado para hacer poesía, como demostraron
nuestros clásicos, las generaciones del 98 y el 27 y poetas últimos
como Pablo Neruda o José del Hierro. El amor es fundamental, pero
también la vida cotidiana, el mundo que nos rodea, los recuerdos, los
objetos corrientes –como puede ser un espejo– y los errabundos, cual
Ulises, tiempos que nos han tocado sufrir estos últimos años.
La poesía de Amely es Poesía, da igual que rimen o no en asonante
o consonante sus versos. Porque poseen la calidad, el sentimiento,
el bien hacer y el desarrollo del lenguaje amplio que es el español,
inmerso en cada una de las líneas de este magnífico libro, el segundo
que he tenido la oportunidad de leer de ella –el primero, además,
editarlo–, y que, literalmente, me ha dejado con la boca abierta.

Ricardo Muñoz Fajardo,
Novelista español y Director de Editorial Mablaz

6

Un Jardín llamado Poesía

t ravés de cada frase convertida en poesía, Amely Duvauchelle
ha querido dar voz a sus letras. Una mujer que reacciona
valientemente y deja que sean sus versos los que hablen por
ella. Son sus vivencias, y nos traspasa sus sueños y anhelos en cada
uno de sus trabajos, los que han dado vida a sus poemas de amor y
desamor, de imaginación desbordada, de reclamo social... porque ésta
ha sido su vida, su existencia.
UN JARDÍN LLAMADO POESÍA es una obra impregnada de
fragancia. Sus versos llevan el color y huelen a las hermosas flores que
los acompañan, hablan por la autora y forman parte íntegra de sus
sentimientos. Por eso Amely ha querido que sus mensajes se escuchen,
que tengan eco, que el sonido de su voz en forma de rima acaricie
nuestros oídos y despierte nuestros sentidos. Y ciertamente emocionan
el alma y su encanto de rapsoda revolotea en quienes leemos unos
textos escritos con tinta indeleble repleta de luz.
En estos tiempos de aromas colmados, que la música de su lírica
nos envuelva y apasione con entonaciones perfectas para sentir lo que
ella transmite. Que la voz de poeta de Amely sea la voz del Amor
hecha libro. Disfrútenlo.

Miguel Gallardo,
Poeta chileno

7

Amely Duvauchelle

K

Kageneckia oblonga
bollén

78

Un Jardín llamado Poesía

K

ilos de amor
Me perdí

una mañana
entre las frutas,
las verduras
y las ofertas.
Fantaseando
entre los precios.
Rastreaba
entre los letreros,

79

Amely Duvauchelle

miraba inciensos,
palpaba las especias.
Buscaba entre las marcas
mensajes ocultos
en códigos de barras.
Y a un ser especial,
con un corazón
más grande
que un 'envase familiar'.
Que me regale,
no que me venda,
mil gramos
de afecto fresco.
Sonrisas apiladas,
palabras cariñosas.
Una caricia,
un poema,
una bella estrofa.

80

Un Jardín llamado Poesía

Un puñado
de ensoñaciones,
alegrías en liquidación.
Para llevármelas
a casa
en mi cesta
de la compra.
Donde vayan
cayendo,
pieza a pieza,
kilos y kilos de amor. W

81

Amely Duvauchelle

F

Freesia

freesia refracta

48

Un Jardín llamado Poesía

F

ugaz sinfonía de Mozart
Tu impronta ha supuesto
una fugaz bendición.
Quizás no pudimos
discernir al hombre
que había detrás
de cada nota.
Tu torbellino
de inquietas ideas
iba tan deprisa...

49

Amely Duvauchelle

¿Qué más nos querías
transmitir,
qué esperabas
de la Tierra?
¿No te comprendimos?
La bóveda celeste se abrió
muy pronto para ti.
El Sumo Hacedor se llevó
prematuramente
esas alas de golondrina.
Grandiosidad de tus manos,
que por los teclados volaban.
¡Oh! recordado Mozart,
¿cómo eran
tus reflexiones a solas?
Quizás fuiste enviado
en otra época.

50

Un Jardín llamado Poesía

Cuántas lágrimas
se habrán secado
dentro de tus ojos.
Aquellas que no
llegaron a asomar
por tus mejillas.
Un silencio enorme
provocó tu vacío.
Corazón enamorado
de la música.
Caballero sensibilizado
en su nivel más alto...
Tu legado
suena entre nosotros
como eterna sinfonía.
Si pudiéramos
hacerte revivir

51

Amely Duvauchelle

y clonarte
una y mil veces
con tus acordes
bajo el brazo.
Resucita para explicarnos
qué sentiste,
¡reaparece! y déjate querer
sin límites.
Que sean infinitos
tus pasos,
que se yerga
para siempre
tu cuerpo de centella.
Completa la melodía
que te falta.
Te esperan conciertos
y mucha compañía.
¡Oh! Mozart.

52

Un Jardín llamado Poesía

Tu muerte ha sido
uno de los grandes
desencantos de la orquesta.
Danos otra oportunidad
de entender tu arte.
Levántate de ese oscuro
y solitario espacio.
Renace como hierba
en acera intransitada,
la Historia
te evoca aquí.
¡Oh! Mozart...
Esperamos por ti. n
W

53

Amely Duvauchelle

P

Pensamiento

viola × wittrockiana

112

Un Jardín llamado Poesía

P

upilas de luciérnagas cansadas
La ilusión te impide escuchar
las súplicas de tu instinto:
¡Desconfía de las mafias!
Promesas de un mañana de oro
soñado por infinitas noches.
En una frágil embarcación,
inestable y precaria,
se juega hoy tu futuro.

113

Amely Duvauchelle

En alta mar se agigantan
en un azar las palabras,
todo o nada entre las olas.
La tierra firme
va quedando atrás...
y la familia,
que alarga sus brazos
sin lograr retenerte
en tu desolada nación.
Permanecen allí sin alivio,
afligidos y empobrecidos
tras abonar tu billete,
con el corazón inquieto
por volver a tenerte.
Quizás ya nunca vuelvas.
Tristeza y desconsuelo,
son las lágrimas del cielo,
es la peste de este siglo,
el idioma del quejido.

114

Un Jardín llamado Poesía

Ecuación mal calculada
entre necesidad y poderío.
De telares mal tejidos
con desigualdades hirientes,
una infernal y angustiosa
cruzada al continente.
Por el temible camino azul,
sobre una tabla angosta
te balanceas durante horas.
Y no dejas que se caiga
por la borda una esperanza
que ahora vaga a la deriva
porque no divisas la costa.
El frío y la oscuridad,
la hipotermia y el miedo
van dejando demacrados
tus grandes ojos bellos.
Miradas abatidas,
energías gastadas

115

Amely Duvauchelle

entre las aguas perdidas,
como valientes pupilas
de luciérnagas cansadas. b

Petunia

petunia atkinsiana

P

íxeles abrazados

Sé que el vaso de leche sintética
que bebo en el desayuno
tiene unas mil vitaminas
pero no sacia mi sed.

116

índice

Amely Duvauchelle

p
Gatuna cautela ................................ 55
.

W
Atrapada en un poema ................... 9

Gran recuerdo .................................. 58

Alboroto de placeres ...................... 11

u
G

Herida ................................................. 63

Bohemia palidez de invierno ...... 15

6

Bacterias ............................................ 19

Inundándome de ti ........................ 67

8
Calendario nuevo ........................... 23
Cuando el romanticismo vuelva .. 26

x
Juegos del aire ................................. 75

Cruce de miradas ............................ 30

h
Desierto ............................................. 35

Kilos de amor ................................... 79

Demasiado real ............................... 37
Después ............................................. 40

Lazos de amor en el Universo ..... 83
Los que quedan ............................... 87

v

Espejo ................................................. 43

n
Fugaz sinfonía de Mozart ............. 49

o
Mundo de hoy .................................. 91
Misterio de vida ............................... 94
Mis propias manos ......................... 96
168

Un Jardín llamado Poesía

Z

B

Navideña ofrenda .......................... 101

Todo es posible
(dentro de un poema) ................. 135

y
Ñ: la letra de la eterna sonrisa ... 105

r
Un beso ............................................ 143

l
Oda al poema melódico .............. 109

D
Vuelo del picaflor .......................... 147

b
Pupilas de luciérnagas
cansadas ........................................... 113

x
Whisky, amor y mareo... .............. 151

Píxeles abrazados ........................... 116

p
XX, cromosoma femenino ........... 155
Qué tiene esa mirada ................... 121

d
Yo tu poesía, tú mi música .......... 161

O
Reinventarte ................................... 125

I
Zigzagueo de emociones ............165

y
Sutilezas de este amor ................ 129
169

Amely Duvauchelle

Amely en el jardín del patio de la casa familiar en Tomé (evocación), 1971

Biografía
Patricia Pinto Duvauchelle nació en la chilena comuna de Tomé, provincia de
Concepción, el 21 de marzo de 1966. Su seudónimo es Amely Duvauchelle en honor a
su abuela. Forma parte de una familia que incluye actores y compositores.
A los 14 años de edad, Amely se traslada a la ciudad portuaria de Iquique, en
el norte de Chile. Allí se casa y nace su hija Nataly. Fascinada por la arquitectura
medieval europea, en el año 2006 se traslada a España. Tiene la doble nacionalidad
chileno-española.

1981: Diploma de Honor del “Pacífico Mare Nostrum 2000”, categoría Prosa.

y-

1983: Diploma de Honor en el concurso literario “Feria del Mundo Joven” en la categoría de Poesía.
y-

1984: Ganadora de la Primera Región en la “IV Muestra Nacional de Ciencia, Arte
y Juventud” organizada por el Ministerio de Educación de Chile.
y-

170

Un Jardín llamado Poesía
Vídeo-poemas, fotos, pensamientos...
Sigue a Amely en:

Amely Duvauchelle Poesía
frasesdemarzo@gmail.com

1987: La Galería Lynch de Chile expone los mejores poemas de Amely. Exposición
patrocinada por la Secretaría Regional Ministerial de Educación y la Ilustre Municipalidad de Iquique.
y-

1993: Invitada al “Primer Encuentro Literario del Norte de Chile”, donde se reúnen
Ilustres escritores iberoamericanos. En el Teatro Municipal de Iquique se exponen las
mejores obras de cada escritor asistente, siendo en aquella oportunidad Amely Duvauchelle la participante más joven del evento.
y-

1996: Se edita la primera edición de “Inspiración I” que se distribuye en colegios para
incentivar a la juventud a interesarse por la poesía. Con la colaboración del Instituto
Comercial Baldomero Wolnitzky y el English College Iquique.
y-

2014: Se edita en Chile el libro de 26 poemas “Una rosa azul llamada Poesía”.

y-

2015: Publica 5 poemas inéditos en la III Antología Poética del poemario “Poemas de amor”
de Editorial Libros Mablaz.
y-

2015: Se publica su relato “El perfume de mi
abuela” en la edición del III Premio de Relatos
de la Editorial Libros Mablaz.
y-

2015: Editorial Libros Mablaz edita una
versión ampliada de “Una rosa azul llamada
Poesía” añadiendo 12 poemas más de Amely.
En total son 38 poemas de índole romántico y
social. La obra ha sido distribuida en diferentes
países de habla hispana.
y-

2016: Publica 5 poemas inéditos en la IV Antología Poética “El sueño de la vida” de Editorial Libros Mablaz (España).
y-

171

Un Jardín llamado Poesía

Una delicada combinación
entre la poesía innata de las
flores y la sutileza de los versos.
UN JARDÍN LLAMADO
POESÍA es el segundo libro
editado en España de Amely
Duvauchelle tras UNA ROSA
AZUL LLAMADA POESÍA
(Editorial Libros Mablaz).

Jardín
llamado
Poesía
Un

Acompaña a la autora
chilena en su paseo por un
hermoso jardín alfabético
donde es posible incluso
percibir el aroma de cada flor.
En su camino, Amely
fantaseará con la conexión
entre ella y un “Espejo”,
elevará una celestial oda a
sus manos, plasmará una
despedida de amor como
una “Herida” profunda que
sangra, le dedicará un poema a
su gata, tocará el problema de
las “Bacterias” y hablará del
cromosoma femenino.

®

ediciones

Un manojo, en definitiva,
de 38 poemas variados que te
cautivarán…

Amely Duvauchelle

La poetisa no olvida el tema
social reflexionando sobre
la salud o la desigualdad.
Terminaremos con un gran
baile de letras donde la
anfitriona es la Ñ, “la letra de
la eterna sonrisa”.

Amely Duvauchelle

2


Documentos relacionados


Documento PDF jardin poesia
Documento PDF poemasonline
Documento PDF poemas comparados de gloria fuertes 1 a 6 e p
Documento PDF aquario 1
Documento PDF aquario
Documento PDF versos de un amante nocturno


Palabras claves relacionadas