Revista Ambiente Siglo XXI. N° 15.Julio 2008.pdf


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Volumen 2,



15.

Ambiente

Siglo

XXI

Página

BLOG AMBIENTAL
Conservar el suelo: “Una responsabilidad que nos involucra a todos”

Prof. Yamila
Ramos

El suelo es uno de los recursos naturales más importantes de los que el hombre se
vale para la obtención de alimentos, protección y otras materias primas. El uso inadecuado del suelo puede conducir a la pérdida de sus propiedades. Nuestro deber
de hoy es obtener la mayor producción posible conservando el suelo para asegurar
la disponibilidad de alimentos a las generaciones que nos sucedan. En julio se celebra el dìa de la conservación del suelo

El suelo es un sistema dinámico y complejo cuya función no es sólo la de servir como soporte mecánico para el crecimiento
de las plantas, sino que también es el medio a través del cual éstas toman el agua y
los nutrientes que necesitan para su desarrollo. Por otro lado, el productor se
"comunica" con el cultivo para lograr las
respuestas que desea, mediante las
prácticas de manejo del suelo que lleva a
cabo (laboreo, riego, fertilización, etc.).
Cuando un suelo se encuentra en condiciones adecuadas para cumplir con su
función para la producción, se dice que es
de buena calidad.
La erosión es el más grave de los procesos de degradación y se define como la
pérdida de las capas más fértiles del suelo
y, por ende, de gran parte de sus condiciones para producir. La misma puede ser
producida por el agua (hídrica) o el viento
(eólica). Por la acción de tales agentes
climáticos, las capas superficiales son
arrancadas de su emplazamiento original
y transportado hasta lugares a veces muy
distantes. El suelo removido no podrá ser
retornado, y tardará muchos años en volver a formarse. El resultado final de este
proceso son tierras improductivas cuya
condición es, en la gran parte de los casos, poco menos que irreversible.
Se estima que, para las zonas húmedas de
nuestro país, la degradación por estas
causas se incrementó a razón de 250.000
ha/año en los últimos 30 años. En lo que
respecta a la zonas áridas o semiáridas,
más de 21.000.000 ha se hallan afectadas
por erosión eólica, con incrementos de
60.000 ha/año en ese mismo período.
Recordemos que el suelo es un recurso
natural no renovable que lo pedimos
prestado a las generaciones futuras y por
lo tanto tenemos derecho a utilizarlo y
obligación de conservarlo. Es indispensable un equilibrio entre el interés privado
de maximizar la renta actual y el interés
público de conservar los recursos.
¿Cuidamos nuestros suelos?
Se llama desertización a la transformación
de tierras usadas para cultivos o pastos
en tierras desérticas o casi desérticas, con
una disminución de la productividad del
10% o más. La desertización es moderada
cuando la pérdida de productividad está

entre el 10% y el 25%. Es severa si la pérdida está
entre el 25% y el 50% y muy severa si es mayor.
Actividades humanas que aceleran la desertización. Entre las acciones humanas que debilitan el
suelo y aceleran la desertización están:

Sobrepastoreo.- Es el intento de mantener
excesivas cabezas de ganado en un territorio,
con el resultado de que la vegetación es
arrancada y pisada por los herbívoros y no se
puede reponer. El suelo desnudo es mucho
más fácilmente erosionado. Es la principal
causa humana de desertización en el mundo.

Mal uso del suelo y del agua.- El riego con
agua con sales en lugares secos y cálidos termina salinizando el suelo y esto impide el
crecimiento de la vegetación. Algunas técnicas de cultivo asimismo facilitan la erosión
del suelo.

Tala de árboles y minería a cielo abierto.Cuando se quita la cubierta vegetal y no se
repone la pérdida de suelo es mucho más
fácil.

Compactación del suelo.- El uso de maquinaria pesada o la acción del agua en suelos desnudados de vegetación (procesos de laterización) producen un suelo endurecido y compacto que dificulta el crecimiento de las plantas y favorece la desertización.
Lo más grave de esto es que si el proceso erosivo no
es controlado las pérdidas aumentarán con el pasar
de los años. La incorporación de tecnología para
mantener rendimientos económicamente aceptables, aumentará los insumos y finalmente, si las
verdaderas causas no son atacadas, los agricultores
verán muy comprometida su actividad productiva, y
en muchos casos deberán abandonarla.
La prevención de la degradación del suelo, mediante
la difusión de técnicas conservacionistas, conducirá
a evitar muchos daños y perjuicios por destrucción
de la infraestructura, permitirá incrementar la producción agropecuaria y disminuirá la contaminación. En definitiva, mejorará la calidad de vida de la
población.
Utilicemos las herramientas que están disponibles y
probadas para prevenir la degradación del suelo
como son: Rotación de cultivos, Barbecho cubierto,
No pastoreo de rastrojos, Incorporación de Materia
Orgánica, Siembra directa o con mínimo laboreo,
Sistematización de tierras con cultivo en terrazas o
curvas de nivel. Algunas de estas técnicas tienen
una retribución reglamentada por leyes a nivel nacional y provincial. Es nuestro derecho y deber utilizarlas en bien de los futuros dueños de la tierra ya
que es un recurso no renovable.

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