Revista Ambiente Siglo XXI. N° 15.Julio 2008.pdf


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V o l u m e n

2 ,

N º

1 5 .

A m b i e n t e

S i g l o

Página

X X I

EL

2

DE LA CIENCIA

¿Puede la luna afectar la pesca?
Dr. en Biología
Leandro Miranda

La mayoría de los pescadores asumen que la luna y más específicamente las diferentes fases lunares, afectan el comportamiento de
los peces y esto determina una buena o mala pesca. ¿Es esta creencia
solo una suposición que se sigue por tradición sin fundamento científico? Los estudios no son concluyentes sin embargo a continuación se
expondrán algunos argumentos que avalarían dicha teoría.

La luna y su influencia sobre los océanos

Todos los seres acuáticos, viven en un medio que está sujeto a la acción gravitatoria de la
luna y el sol, siendo el resultado más evidente las
mareas, cuya intensidad depende de la fase lunar.
Algunos estudios, comprobaron que las fases lunares afectan a una gran variedad de animales
marinos, pero en la mayoría de los casos los cambios en el comportamiento observados, se deberían más a las variaciones en la intensidad de las
mareas, y no a la influencia directa de las fuerzas
gravitacionales o electromagnéticas sobre los organismos. En el mar, muchos animales ajustan sus
períodos de mayor actividad y alimentación siguiendo la variación de las mareas.
Un argumento muy importante es que los
ciclos de reproducción de algunas especies de invertebrados y peces están coordinados por la fase
lunar, de manera que el desove y la fecundación
es realizada en una forma muy precisa en períodos muy concretos generalmente coincidentes con
las lunas llena y nueva. Por ejemplo, muchos corales sincronizan la liberación de sus gametos en
base a la fase lunar, en la cuarta o quinta noche
después de la luna llena de noviembre y de diciembre todos los corales de una especie dada de
todo el arrecife descargan espermatozoides y óvulos al agua. También es un momento muy esperado por los predadores que aprovechan la concentración masiva de organismos en una zona para
alimentarse fácilmente.
La luna puede ser entonces un elemento de
referencia externo que es utilizado por los organismos para sincronizar sus relojes biológicos, los
cuales regulan algunos procesos orgánicos y del
comportamiento esenciales para todo ser vivo como lo es la reproducción y la alimentación.
A lo largo de los 27,3 días que tarda la luna
en realizar una traslación alrededor de la Tierra,
se producen períodos mayores y menores de fuer-

zas gravitatorias sobre la superficie terrestre, que
son utilizados para la realización de las llamadas
tablas solunares, donde se especifican estos períodos. Los períodos solunares, son momentos que
duran de una a dos horas donde se producen picos en la actividad de muchas especies, especialmente las de vida acuática. Según datos estadísticos elaborados con datos de capturas, parecería
que el volumen de las mismas puede duplicarse o
triplicarse durante los horarios solunares, en especial cuando se trata de peces de gran tamaño.
Por ejemplo en los días de luna llena y luna nueva, junto con los tres días previos y posteriores,
son períodos en los que la influencia solunar es
más intensa, lo que en teoría produce un incremento en la intensidad de las horas de actividad
solunar.
En las aguas continentales, los cambios de
nivel del agua debido a la fuerza gravitatoria de la
luna son imperceptibles. Sin embargo, la posible
acción de la luna sobre los organismos acuáticos
puede estar relacionada con otros mecanismos.
Por ejemplo, numerosos insectos, utilizan las fases lunares para sincronizar la aparición de los
adultos después de haber pasado por los estadios
larvales, lo cual sin duda debe tener su influencia
sobre los peces
que de ellos se
alimentan.
Otro posible efecto estaría
relacionado con
la
iluminación
ambiental
que
produce la luna,
Noche de luna llena en la
que si bien es de
Laguna de Chascomús
baja intensidad
en comparación a la del sol, es suficiente para que
muchos peces tengan visibilidad suficiente para
buscar presas durante la noche. Es el caso de la
trucha y de la perca, dotados de una excepcional
agudeza visual nocturna. En cierta manera, la
intensidad luminosa que produce la luna podría
compararse con la de la puesta y la salida del sol,
momentos en los que los peces depredadores son
más eficaces en la caza de presas.
Podemos concluir entonces que al menos
los ritmos de alimentación y el comportamiento
reproductivo de los peces pueden variar periódicamente según la fase lunar, lo que redundaría en
una mayor o menor concentración de peces que
puede ser aprovechado para realizar mejores capturas.