Revista Ambiente Siglo XXI. N° 11.marzo 2008.pdf


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Volumen 1,



11.

Ambiente

Siglo

Ecología y Yoga

XXI

Página

3

Profesores Adriana Collazo y Daniel Espina

Cuando nos invitaron a escribir para la revista de “ECONCIENCIA” observamos que el
título de la misma esta compuesta por dos palabras: ECO (de Ecología) y CONCIENCIA,
obviamente con el claro objetivo de crear una conciencia ecológica. Se nos ocurrió entonces buscar el significado etimológico de ambas palabras para tener un punto de partida.

Eco, viene del griego "oikos" que significa: casa, lugar para
vivir, y logie: estudio de Conciencia o consciencia, del latín
conscientia, es definida en general como el conocimiento
que el ser humano tiene de sí mismo y de su entorno.
"Conscientia" significa literalmente "con conocimiento" (del
Latín: cum scientiā).
Desde nuestra perspectiva como profesores de Yoga estas
dos palabras están totalmente relacionadas con la esencia
de dicha práctica milenaria, ya que Yoga es un sistema
para el desarrollo de la autoconciencia y el mejoramiento
de nuestro cuerpo-mente (nuestro lugar para vivir).
Cabe entonces preguntarnos: Cómo podríamos aspirar a
una conciencia ecológica, o de nuestra casa o planeta donde vivimos si no tenemos conciencia de nosotros mismos?.
Cómo podemos relacionarnos con el medio ambiente si no tenemos una relación con nuestro cuerpomente? Cómo vamos a cuidar los elementos que componen la naturaleza, como por ejemplo el aire, si
no cuidamos nuestra propia respiración? Cómo vamos a querer que nuestro planeta esté limpio y
ordenado, cuando en nuestra mente vive el desorden y está congestionada de pensamientos, y nuestro cuerpo apretado e incómodo por las tensiones? Como vamos a cuidar el planeta si no nos cuidamos a nosotros mismos?
Desde hace más de 5.000 años los sabios o maestros de Yoga (como también de otras disciplinas) se dieron cuenta de la unidad del hombre con la naturaleza y más todavía observaron que la
naturaleza estaba en el hombre mismo. Tanto orientales como occidentales desde la antigüedad vienen hablando de los cuatro elementos que componen la naturaleza: tierra, aire, agua y fuego (o
energía) y como éstos están presentes en el cuerpo humano. En el caso del Yoga cada parte de nuestro cuerpo tiene correspondencia con un elemento de la naturaleza, como por ejemplo la base de
nuestra columna vertebral y las piernas: con la tierra (es la raíz de nuestro ser). Si uno no tiene fuertes las piernas, si nuestra columna vertebral no tiene una buena base, todo nuestra estructura
(cuerpo-mente) no tendrá sustento. No tendremos los pies firmes en la tierra. Seremos como un frondoso árbol con mucha copa pero con poca raíz, y cuando venga una tormenta seguro nos volteará.
También cada elemento y parte del cuerpo está representado simbólicamente por un animal,
que en el caso de las piernas y la base de la columna es el elefante. En la India tienen una bella forma de expresar esto diciendo que el planeta está sostenido en el espacio por cuatro elefantes blancos,
y no hay algo más concreto con sus fuertes y tubulares patas que este sagrado animal para ellos, con
su enorme tamaño, con su extraordinaria fuerza, y sin embargo con un equilibrio capaz de sostenerse en una sola pata ante la platea de un circo, o con una sensibilidad tal que puede caminar entre
personas acostadas en el suelo sin siquiera llegarlas a tocar.
Nuestro esfuerzo para mejorar nuestra casa grande (el planeta) debe estar dirigido también
hacia nosotros mismos (nuestra casa pequeña), hacia un mejoramiento de nuestro cuerpo, de nuestra salud y de nuestra armonía interior.
El yoga busca la armonía y el equilibrio mental y emocional desde lo corporal. Y quien vive en
armonía y en equilibrio con su propio cuerpo estará también en armonía y equilibrio con los elementos que lo componen y por lo tanto con la Madre Naturaleza de la cual somos parte.
En este mismo momento en que está leyendo esta nota, tome conciencia de su respiración,
trate de hacerla un poquito más lenta y profunda, observe cómo cuando el aire entra produce una
suave tensión, y cuando sale una sensación de descarga. No tiene que hacer grandes esfuerzos porque usted ya sabe respirar, no tiene que aprenderlo porque es algo natural. Solo observe y enseguida
verá que su cuerpo se afloja y su mente se tranquiliza. Observe como aparece una sensación de calma, qué agradable es respirar, como uno se siente bien. Como poco a poco la respiración se va
aquietando, calmando, el aire como un fuerte viento al principio se va convirtiendo en una suave brisa. Tome conciencia de ese aire que está respirando, que pasaría si por unos minutos el aire le faltara, piense que su vida está dependiendo de él, tome conciencia cómo generosamente la naturaleza
como una madre, le hace este regalo…sienta que lindo es VIVIR!