Revista Ambiente Siglo XXI. N° 06. Octubre.pdf

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Volumen 1,
Nº
6.
Ambiente Siglo
Página 10
XXI
BLOG AMBIENTAL
Prof. Yamila Ramos
Prof. Carolina Bregant
18 de octubre:
Día de la protección de la
Naturaleza
Los datos oficiales de la
Secretaría de
Ambiente y
Desarrollo
Sustentable
de la Nación
revelan que la
Argentina se
encuentra en
una verdadera emergencia: entre
1998 y 2002
desaparecieron 781.930
hectáreas de
bosques nativos. En los
últimos cuatro
años el proceso se acentuó
y los desmontes arrasaron
con
1.108.669
hectáreas, es
decir 280.000
hectáreas
menos de
bosques por
año, 821
hectáreas por
día, 34 hectáreas por hora.
Los bosques y las selvas son los ambientes
que contienen la mayor variedad de especies vegetales y animales autóctonas.
En la Argentina, las regiones boscosas más
ricas en especies son la Selva Paranaense o
Misionera y las Yungas. Las otras grandes
regiones ecológicas del país que poseen
una fisonomía típicamente boscosa son el
Chaco, Los Bosques Andino-Patagónicos o Subantárticos el Delta del Paraná, el
Monte y el Espinal.
Debemos proteger los espacios naturales: aquellos que tienen valores singulares de
vegetación, fauna, paisaje, o geomorfología y están amenazados por distintas causas como edificaciones urbanísticas, explotaciones turísticas, industrias.
De los bosques no solo obtenemos una serie de bienes y servicios indispensables
para nuestra supervivencia: alimentos vegetales y animales, maderas, medicamentos y muchos productos más. Los bosques juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y caudales de agua y la conservación de los suelos. Por ello, las selvas y demás bosques son posiblemente el
patrimonio natural más importante pero también el más amenazado y depredado
por la mano del hombre.
La tremenda tasa de transformación de nuestros bosques nativos en el norte de
Argentina para la ampliación de la superficie agrícola (en la mayoría de los casos
para el monocultivo de soja transgénica) no tiene precedentes en la historia. De no
mediar acciones inmediatas por parte del Estado Nacional y de las provincias involucradas, en poco tiempo más perderemos irremediablemente superficies importantes
e
irremplazables
de
nuestro
patrimonio
natural.
El uso de los recursos debe tener un carácter ordenado y sustentable, involucrando participativamente a las comunidades locales. .
Los bosques tropicales constituyen el almacén clave de la diversidad biológica del
mundo. El mismo fue desarrollado por 100 millones de años de actividad evolutiva,
(formando un banco genético irremplazable). Ocupan sólo el 6 % de la superficie
terrestre, y viven en ellas más de la mitad de todas las especies de la tierra.
La reducción de biodiversidad es una consecuencia directa del desarrollo humano,
ya que muchos ecosistemas han sido convertidos en sistemas empobrecidos que
son menos productivos, económica y biológicamente. Se podría decir que, el uso
inadecuado de los ecosistemas además de perturbar su funcionamiento también
i
m
p
l
i
c
a
u
n
c
o
s
t
o
.
La conservación de la diversidad biológica supone un cambio de actitud: desde una
postura defensiva (protección de la Naturaleza frente a las repercusiones del desarrollo) hacia una labor activa que procure satisfacer las necesidades de recurso
biológicos de la población al mismo tiempo que se asegura la sostenibilidad a lo
largo del tiempo de la riqueza biótica de la Tierra.
