TEXTO 2.3 Beauvoir por Amelia ValcaÌrcel.pdf

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llamó
"patriarcado".
posibilidad
del
Es
discurso
más,
la
filosófico
condición
de
Le
de
Doeuff
es El Segundo Sexo. Beauvoir ha llevado al feminismo
de la vindicación a la explicación. Ha aplicado su
genialidad filosófica a develar la construcción de lo
femenino
como
categoría
antropológica
global.
Ha
sospechado de los discursos y saberes que la forman y
fundamentan y los ha puesto al descubierto. Sin duda
se aprecia de vez en cuando, (muy de vez en cuando
hay que decir), que pactó con su tiempo presente y no
llevó la crítica hasta su final. Pero acusarla poco
menos
que
de
colaboracionista
es
de
todo
punto
excesivo. Si Beauvoir no tiene todavía el relieve que
merece no es por su culpa, sino, más bien, porque el
sexismo permanece y es bastante duro de pelar.
Interrogarse sobre el saber es hacerlo sobre el
sexo, sostiene Le Doeuff. Es, en efecto, una de las
grandes
vetas
de
la
hermenéutica
presente:
la
sospecha sobre el sesgo de poder instalado en cada
saber. Pero, para que haya sido posible interrogarse
y
sospechar
debidamente
del
saber,
ha
tenido
que
adquirirse ese saber. Beauvoir fue la primera figura
de este siglo que insistió tercamente en ocupar el
saber sin los avales de la urgencia práctica ni los
subterfugios,
frecuentemente
exigidos
al
talento
femenino, de la iluminación intuitiva. Por lo mismo,
su caso se convierte en piedra de escándalo. Si no es
una sabia ¿qué es?
