la tiranc3ada de la falta de estructuras1.pdf

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si su realización exige una fuerza política coordinada no podrá actuarse
en concordancia. Siempre que el movimiento de liberación de la mujer
mantenga como forma organizativa los pequeños e inactivos grupos de
discusión entre amigas, los peores problemas de la falta de estructura
brillarán por su ausencia, pero esta forma de organizarse tiene sus propios
límites: es políticamente ineficaz, exclusivista y discriminatoria para las
mujeres que no están o no pueden estar ligados a círculos amistosos.
Aquellas que no encajan en las organizaciones existentes por causa de su
clase, raza, ocupación, educación, estado civil o materno, personalidad,
etc., inevitablemente se sentirán desanimadas a incorporarse, aquellas
que por el contrario si encajan, desarrollarán intereses encubiertas para
mantener las cosas tal como están.
Los intereses encubiertos de los grupos informales se verán reforzados a su
vez por las estructuras informales existentes y el movimiento no tendrá
forma de determinar las personas que deberán ejercer el poder en su
seno.
Si
el
movimiento
prosigue
eludiendo
deliberadamente
la
responsabilidad de designar las personas que ejerzan el poder, seguirán
sin tener formas para abolirlo, de hecho su actitud se reduce a abdicar el
derecho de exigir que aquellas personas que de hecho lo ejercen sean
responsables de ello. Asimismo si el movimiento se empeña en diluir el
poder
al
máximo
posible
porque
sabe
que
no
puede
exigir
responsabilidades a las personas que de hecho lo ejercen, impedirá que
un grupo o persona lo domine totalmente aunque simultáneamente
garantice su máxima ineficacia posible. Es necesario encontrar una
solución intermedia entre las estructuras de dominación y la ineficacia.
Estos problemas están alcanzando su punto rígido actualmente debido a
que el movimiento está necesariamente cambiando en su naturaleza. La
concienciación como principal función del Movimiento de Liberación de
