la tiranc3ada de la falta de estructuras1.pdf

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Una se incorpora a una élite de forma similar a como una se compromete
con una "sororidad". Si alguien es considerado como una persona que
promete, ésta es 'empujada' por los miembros de la estructura informal y,
según el caso, iniciada o dejada de lado. Si la sororidad no tiene la
suficiente conciencia política como para conscientemente iniciar el
proceso, éste puede desencadenarse de forma similar a coma uno se
hace miembro de la élite que goce de respeto en su seno y cultivar
activamente su amistad. Es muy probable que en un futuro te introduzca
al grupo iniciado. Todos estos procedimientos llevan su tiempo, de forma
que si se trabaja ocho horas o se tiene alguna obligación similar es
normalmente imposible llegar a ser parte de la élite, simplemente porque
no hay suficientes horas para asistir a todas las reuniones y cultivar las
relaciones personales necesarias para tener voz en la toma de decisiones;
ésta es la razón por la que las estructuras formales para la toma de
decisiones son un regalo para las personas cargadas de trabajo. Contar
con un procedimiento fijo para tomar decisiones garantiza, hasta cierto
punto, la participación de todos y cada uno de los miembros. Aunque
esta disección del proceso de formación de una élite en los grupos
pequeños ha sido expuesta desde una perspectiva crítica, no ha sido
hecha
en
la
creencia
de
que
las
estructuras
informales
sean
inevitablemente malas, simplemente son evitables. Todos los grupos crean
estructuras informales como consecuencia de las normas de interacción
entre los miembros del grupo, estas estructuras informales pueden ser muy
útiles. Pero sólo los grupos sin estructura están totalmente regidos por ellas.
Cuando las élites informales se conjugan con el mito de la falta de
estructura, es impensable tratar de poner cortapisas al uso del poder, éste
pasará a ser arbitrario. Lo dicho hasta el momento encierra dos
consecuencias potencialmente negativas, de las que debemos ser
