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La verdad sobre el Fondo Indígena, Un modelo “vicioso” de gestión pública
De lo que se infiere lo siguiente:
Uno, el número de transferencias es de
54. No son 2 o 3 transferencias. Son 54 que
sin embargo pasaron desapercibidas a la
Unidad de Investigaciones Financieras (UIF)
dependiente del Ministerio de Economía y
Finanzas Públicas.16 Que la UIF no haya tenido un informe detallado sobre estas transferencias y no las haya denunciado al Ministerio
Público no ha sido justificado, pero constituye una grave negligencia por la que deberían
responder los encargados de esta repartición,
que debieron haber sabido la ilegalidad que
entraña la apertura de cuentas privadas para
manejar dineros del Estado.
Dos, el principal banco involucrado en
este asunto es el Banco Unión, que es un
banco estatal17 y como tal goza del monopolio de los pagos del sector público.18 Aunque
en este banco no se realizaron tantas transferencias como en el Banco Mercantil (24 frente a 19), el monto de las mismas ha sido
mucho mayor 23 millones de bolivianos,
mientras que en el Banco Mercantil fue de
aproximadamente 1 millón y medio. Eso da
un promedio de 1.214.000 por transferencia
en el Banco de la Unión versus 58.833 bolivianos en el Mercantil. Lo propio sucede en
el Banco Nacional de Bolivia, que con sólo 8
transferencias depositó un monto de
12.503.736,23 bolivianos, lo que supone un
promedio por transferencia de 1.562.967
bolivianos. Más que en el caso del Banco de
la Unión. Pero las transferencias son aún
mayores en el Banco Solidario: en élse realizaron tres operaciones por unmonto total de
9.444.464 bolivianos;esto permite suponer
que cada transferencia fue de 3.148.154 bolivianos. Semejantes montos de transacción,
¿no llamaron la atención de la UIF? Al parecer NO.
Tres, el monto final transferido a cuentas
privadas es de casi 47 millones de bolivianos.
Vale decir, no más de una veintena de dirigentes han recibido igual cantidad de recursos que lo que recibirían en un mes 28.381
ciudadanos bolivianos que ganaran el salario
mínimo nacional de 1.656 bolivianos, o lo
que recibirían 2.365 bolivianos en todo un
año si ganaran ese mismo salario.
Los depósitos a cuentas privadas no
fueron la excepción, fueron la regla
Un reporte de auditoría del Fondo de mayo
de 2015 presentado por el senador Óscar
Ortiz19 da cuenta de que se depositaron 685
millones de bolivianos a 978 cuentas particulares de autoridades y dirigentes de organizaciones sociales afines al MAS y sólo 60 se
hicieron en cuentas a nombre de proyectos.
Vale decir, las transferencias a instituciones
fueron la excepción, mientras la regla fue la
de las cuentas privadas. El cuadro 2 hace
referencia a los desembolsos más llamativos
por su tamaño, que resultan ser menores a lo
que ofrece Ortiz:
16 La UIF tiene como misión la lucha contra la legitimación de ganancias ilícitas, la corrupción y los delitos precedentes a través del
análisis financiero patrimonial, la emisión de políticas y normas, así como la fiscalización permanente.
17 El Gobierno es propietario del 97,42 por ciento del paquete accionario del Banco de la Unión.
18 El Ministerio de Economía instruyó a todos los proveedores y beneficiarios de pagos del Estado, habilitar una cuenta en el Banco
Unión. El instructivo 001/2015 de la entidad pide la cuenta para recibir sus pagos por los bienes o servicios provistos y a partir del 1
de julio de 2015 no se podrán efectuar pagos a cuentas de bancos o entidades financieras distintas a dicha entidad perteneciente al
Estado. Para ello, el Gobierno se basa en la ley 331 de 2012 que crea la entidad bancaria pública, como entidad de intermediación
financiera bancaria pública con el Banco Unión, que tiene por objetivo, “realizar las operaciones y servicios financieros de la administración pública”.
19 Se trata del Informe CP/JCGA/No.55/2015 del 11 de mayo de 2015. El informe fue realizado por la comisión de fiscales asignados al
caso “Fondo Indígena” compuesta por Anghelo Jairo Saravia A., Elsi Rosario Villafranqui Endara y Gregorio Blanco Tórrez.
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