Arquitectura domestica romana.pdf

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organización del conjunto apunta a resaltar el poderío del dueño de casa, de ahí la
importancia asignada a los espacios de recepción en la disposición de la casa.
Dentro de este contexto el acceso a la domus es uno de los lugares donde el
poderoso puede desplegar su jerarquía. Frecuentemente existen varios accesos, una
entrada principal que se abre en las grandes ocasiones -o quizá en el momento en que el
paterfamilias está dispuesto a recibir a su clientela- y otro acceso más reducido.
Luego del acceso principal el visitante penetra en el vestíbulo, espacio de
transición -sometido a la vigilancia de un esclavo que guarda la entrada- pero no por ello
descuidado. Por el contrario muchos visitantes quizá no pasaran de este sector, por lo que
debía demostrarse desde el principio la magnificencia del dueño de casa. Es significativo
que en la mayoría de las domus ricas el vestíbulo constituye una de las piezas más
amplias.
A continuación se penetra en el peristilo, núcleo de la casa; el atrio ha
desaparecido. Mejor dicho en África la tradicional casa itálica con atrio no llegó a
fructificar. Los patios de columnas de las casas africanas, con su vasto espacio central
descubierto, se derivan simplemente de la concepción arquitectónica del peristilo. Esta
creación griega fue rápidamente adoptada en el mundo púnico antes del contacto con la
civilización romana y luego se continuó con esta tradición. Mientras tanto, en Roma y
otras provincias, la casa itálica, luego de una prolongada evolución que concluye en el s.
IV de nuestra era, deja de lado por completo el antiguo atrio, en adelante centrado
totalmente en el peristilo.
Las funciones del atrio, fundamentalmente la recepción de visitas, cambian en
este nuevo esquema; posiblemente la mayor parte de la clientela era recibida simplemente
en el vasto vestíbulo y el ámbito del peristilo con sus habitaciones se reservaba a los
íntimos o a los de mayor jerarquía.
Podemos notar otro cambio en estas domus africanas del Bajo Imperio desde el
punto de vista espacial. La creciente complejidad de las viviendas, en la ansiedad de
aumentar el tamaño, anexando terrenos vecinos, o el espacio público de la calle; el
aditamento de lujos cada vez mayores, como termas, basílicas y letrinas privadas; lleva a
menudo a la pérdida de la axialidad característica de las domus itálico-pompeyanas.
Incluso en las domus pompeyanas más grandes y elaboradas como la Villa de los
Misterios siempre está presente el eje: vestíbulo-peristilo-atrio-tablino alrededor del cual
se organizan casi simétricamente el resto de los espacios. Las domus africanas conservan
en algunos casos este esquema axial: Volubilis, casa del cortejo de Venus; Althiburos,
casa de los Asclepeia o semiaxial, Volubilis, casa de la moneda de oro, pero la mayoría
presentan un plano mucho más complejo en el cual las diferentes habitaciones aparecen
dispuestas en torno a varios centros jerarquizados, Cuicul, casa de Castorius; Cuicul, casa
de Europa; Volubilis, casa trabajos Hércules.
