EN ESTOS TIEMPOS DE LA TIERRA Noviembre de 2015 PDF.pdf


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Entonces canto en cada una de las fibras de tu ser la indecible armonía de la
Vida, dándote a ver los límites de esta vida y de este cuerpo al conocer
solamente el principio y el fin en cada vida. Vengo a librarte de todos los
principios y de todos los finales. Vengo también a liberarte de todo ciclo en la
inmutabilidad del Corazón del Corazón, ofreciéndote entonces elegir los
posibles y también los imposibles tales como pueden aparecerte todavía.
… Silencio…
Abro así en tu Templo el ballet de la Resurrección que ha de ser también el
ballet de tus cielos en el seno de este mundo, he venido para hacer brotar el
Verbo de la Tierra y de tu corazón en el mismo coro, acompañado por los
Ángeles y por la misma Fuente. Vengo a colocarte el Manto Azul de la Gracia
haciéndote habitado por el Amor, habitado por Cristo donde todo no es sino
Evidencia, donde todo es perfecto, donde nada puede ser oscurecido y nada
puede ser ocultado, llevándote a librarte de tus propios pesos aún subsistentes,
producidos por los condicionamientos y el encierro de este mundo.
La cercanía de la segunda Estrella viene a desencerrar lo que permanecía
cerrado y aspiraba a brotar de las profundidades de aquel ser aparente que crees
ser en este mundo.
… Silencio…
Vengo también a permitirte abolir la última distancia entre tú y nosotros. Vengo
a demostrarte la ausencia de cárcel, la ausencia de barrotes, la ausencia de
muros, dándote a vivir, si así lo aceptas, el gozo que nada puede refrenar ni
detener, iluminando tus ojos y tus sentidos con la divina perfección de los juegos
de la Creación y también, si así lo deseas, la magnificencia anterior a toda
creación, haciendo así resonar el Verbo Primigenio, liberándote así de toda idea
de sufrimiento o de toda idea de límite, conjugando mi Vibración con el Coro de
los Ángeles, con el Espíritu del Sol, con los Arcángeles, los Ancianos y las
Estrellas, contigo en medio de estas rondas. No vengo a pedirte nada que no sea
ser enteramente lo que eres de toda Eternidad, dándote la oportunidad de poner
fin a la ilusión de la separación y de la división.

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