EN ESTOS TIEMPOS DE LA TIERRA Noviembre de 2015 PDF.pdf

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cuerpo de Eternidad y tu capacidad para desaparecer de ese sueño ilusorio,
dándote a comprender – y sobre todo a vivir – que eres a la vez la Eternidad y la
totalidad de lo Creado y de lo No Creado.
Vengo, si así lo aceptas, a calentar en ti lo que todavía puede estar frío o
indeciso. Hazte así permeable – mediante la transparencia – para todo lo que
pasa. No retengas nada pues no quedará nada para retener o frenar. Permite que
se abra la rosa que eres con su perfume infinito a fin de que no te hagas más
preguntas acerca del Amor, acerca de la Luz, pues así te encontrarás a ti mismo
más allá de los últimos velos y te identificarás más allá de toda identidad con la
vacuidad y el Amor.
… Silencio…
Deja que cante la sinfonía de la Vida grabada en las Estrellas y en las Puertas.
Deja que la Onda de Vida actúe como director de la orquesta. Levántate y
elévate y encuentra la verdadera estabilidad que no depende en nada de tu
estatuto, de tu situación ni siquiera de tu presencia en este mundo. Líbrate de
todo lo que no seas tú. Basta con que mires, no las imágenes de este mundo, sino
la verdad de tu ser, que no aparece en ninguna parte de la pantalla de este
mundo.
… Silencio…
Deja que el Sol sea tu sol. Sé tú mismo tal como siempre fuiste. No busques más
nada pues todo ha despertado. Colócate en tu Eternidad.
… Silencio…
Tras todas las palabras y los males vividos en esta Tierra, sólo permanecerá vivo
el Verbo vivificante, dejando exhalarse el perfume de la rosa y el Coro de los
Ángeles. Tente en pie humildemente en este mundo, revelando así tu propia
grandeza. Así es el llamado de la Luz para que sueltes las amarras de este
mundo y permanezcas aquí y ahora, libre de todo mundo y de todo aporte
externo, pues nada externo puede mantenerse cuando estás de pie en tu
Eternidad.
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