EN ESTOS TIEMPOS DE LA TIERRA Noviembre de 2015 PDF.pdf

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… Silencio…
Ahí se encuentra la alquimia, si puedo decir, del Coro de los Ángeles y del
Espíritu del Sol en vuestra Presencia.
… Silencio…
Todo lo que no es Gracia, todo lo que no es Amor y todo lo que no es Eternidad
va a desaparecer. A vosotros de saber si quieren vivir real y totalmente lo que
sois en verdad o si prefieren mantener los juegos, en el seno de la experiencia de
la conciencia. Sois libres, pero todos pasareis por la Gracia de la Llamada de
María.
… Silencio…
El Coro de los Ángeles y el Espíritu del Sol os dan a escuchar la sinfonía de los
Ángeles, la sinfonía de la Gracia que conduce a la beatitud Eterna.
Así, les vuelvo a bendecir en la Gracia y hago llover sobre vosotros una lluvia
de pétalos de rosas, de rosas del Amor, de la Belleza y de la Bondad, allí donde
no existe ninguna reivindicación personal ni ninguna búsqueda de placer, ni
ningún deseo puede estar presente.
… Silencio…
Vendré entonces a cantar en vosotros el Canto de la Libertad, de la vía directa
hacia el Amor. El Cristo había dicho: « Bienaventurados los simples de espíritu»
y « Nadie puede penetrar el Reino de los Cielos si no vuelve a ser antes como
un niño ». Todo lo que expresé hoy por mis palabras y por mi Presencia, en esta
primera parte de mi intervención, es sólo la ilustración y la manifestación de las
palabras del Cristo.
Os dijo también « Ámense los unos a los otros como os amo » y para amar como
Él, para hacerse como Él, para casarse con él y encontrar la Libertad total, no
hay otra alternativa.
Por supuesto, en mi corta encarnación yo necesitaba de un soporte: una estatua
de María, una imagen de Jesús. Hoy el soporte esta impreso en vosotros, en
vuestro Templo, porque las puertas se abrieron y porque esto corresponde, en
estos tiempos de la Tierra, a lo que está por vivirse. Y es ofrecido con la misma
intensidad, en el mismo don de la Gracia, a cada uno de vosotros.
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