ARTE Y COMPUTADORAS 2011.pdf


Vista previa del archivo PDF arte-y-computadoras-2011.pdf


Página 1...7 8 9101198

Vista previa de texto


© Diego Levis 2000/2011

Arte y computadoras

"en la capacidad del artista de crear un mundo sintetizado y consciente de sí mismo,
el cual no es ni el mundo de los deseos y necesidades prácticas, ni el de los sueños y
la fantasía, sino un mundo compuesto de estas contradicciones, es decir, una
representación convincente de la totalidad de la experiencia, una manera, pues, de
afrontar la percepción que el individuo tiene de algún aspecto de la verdad universal"
(Read 1977:14)

El arte, continua diciéndonos Read, intenta contarnos algo: algo del Universo, del
hombre, del artista mismo. Representa, en definitiva, un sistema de conocimiento tan
precioso para el hombre como el mundo de la filosofía o de la ciencia.
Hegel, por su parte, considera que el arte utiliza la riqueza de su contenido para
completar la experiencia que tenemos de nuestra vida exterior y para evocar los
sentimientos y las pasiones con el fin de que nuestra sensibilidad continúe abierta a lo que
sucede fuera de nosotros . En su “Introducción a la estética” el filósofo alemán subraya que
las obras de arte se caracterizan por ser realizaciones humanas que, basándose en el mundo
sensible, están dirigidas a los sentidos del hombre con el objeto de despertar y suscitar
sentimientos. Para Hegel, el arte es capaz de activar todas las pasiones y todas las
inclinaciones, puede despertar lo más sublime, pero también lo más ruin del ser humano.
Como los contenidos "susceptibles de agitar nuestras almas son diversos" el arte debe
poseer un criterio preciso para elegir estos contenidos "en relación con lo que considera que
es su verdadero destino"; principalmente "la lenificación de la barbarie" (1979:48/49)
La obra de arte, continua el filósofo alemán, persigue un fin particular que es
inmanente en ella misma. "El arte tiene como campo de acción la esfera de nuestros
sentimientos y de nuestras intuiciones, que se encuentra, por otra parte, bajo la dependencia
de la imaginación" (1979:24). Elemento este último necesario a toda obra de arte (la
imaginación del autor, sin duda, pero también la del receptor, sin la cual no se produce la
culminación del acto comunicativo) y del cual la simulación digital es especialmente
deudora. La necesidad de arte se desprende del carácter racional del ser humano, fuente y
9