Naciones Unidas y las Armas de Destrucción Masiva Abril 2015.pdf


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I.

Introducción
Nos encontramos en un contexto en el que numerosas potencias internacionales tienen
y/o desarrollan armas de destrucción masiva. El objetivo de este trabajo es analizar en
profundidad este tipo de armamento y la postura de la ONU respecto a ellas.
Las armas de destrucción masiva son aquellas que tienen la capacidad de aniquilar a una
gran cantidad de personas y originar devastadores daños económicos y
medioambientales. Son consideradas de destrucción masiva las armas nucleares,
biológicas y químicas.
Las armas químicas emplean propiedades tóxicas de diversas sustancias y las armas
biológicas organismos vivos. La diferencia de estos dos tipos respecto a las nucleares
radica en que su poder destructivo no reside en su potencia explosiva.
El empleo de estas armas a gran escala podría tener consecuencias nefastas para la
humanidad y el medio ambiente, por lo que el papel de las Naciones Unidas cobra vital
importancia. El uso actual de la expresión “armas de destrucción masiva” como
sinónimo de armas nucleares, biológicas o químicas fue acuñado en la resolución 687
de la ONU en 1991, donde además se nombran tres tratados relevantes al respecto: el
Tratado de No proliferación Nuclear –conocido como TNP-, la Convención sobre
Armas Biológicas y la Convención sobre Armas Químicas.

II.

Armas nucleares
Las armas nucleares son dispositivos explosivos muy potentes que liberan energía
nuclear. Contienen como componente explosivo plutonio o uranio si es de fisión o
hidrógeno si es de fusión. Están catalogadas por Naciones Unidas como las más
peligrosas de la Tierra. Sólo una podría destrozar una ciudad entera, matar a millones de
personas y poner en peligro la vida de generaciones futuras, ya que sus efectos a largo
plazo en el medio ambiente resultan devastadores. Incluso, podría darse la extinción del
ser humano si se produjera una guerra nuclear a gran escala, es decir, una contienda que
englobase a casi todas las regiones de la Tierra. En el hipotético escenario de una guerra
regional, podría darse una contaminación radioactiva y daños climáticos globales, pero
no de aniquilación completa. Todo ello depende de la posición geográfica y de la
cuantía y potencia del armamento nuclear empleado.
La primera detonación nuclear –acuñada como Prueba Trinity- la produjo Estados
Unidos el 16 de julio de 1945 cerca de Alamogordo (Nuevo México) como parte
experimental del Proyecto Manhattan, cuyo objetivo era desarrollar la primera bomba
atómica antes que la Alemania Nazi. No se había cumplido siquiera un mes desde el
ensayo, cuando EEUU lanzó dos bombas atómicas de uranio y plutonio sobre las
ciudades de Hiroshima y Nagasaki (Japón) respectivamente, demostrando el nuevo
poder destructivo nuclear y poniendo punto final a la Segunda Guerra Mundial.
El 6 de agosto de 1945 fue la fecha en la que EEUU proyectó el Little Boy desde el
bombardero estadounidense B-29 Enola Gay, y explotó en Hiroshima en torno a las
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