2º LAS FORTIFICACIONES.pdf


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Frente del Mar
La muralla que se extendía desde la Cortina del Frente de Tierra.
Arrancaba desde su baluarte más occidental, el del San Felipe, extendiéndose hasta la falda de la
montaña era conocida como frente del Mar. Cerraba la ciudad por el lado de su puerto, a lo largo de 270
metros.
Era una fortificación de escasa funcionalidad, débil militarmente hablando,
pero resguardada de un ataque exterior. Su principal fortificación la constituía la Puerta del Mar, que se
extendía desde la línea de la muralla hacia el puerto, cortando el acceso al mismo desde el istmo. En su
parte superior tenía un pequeño edificio o cuartelillo.
Su papel en el asedio no fue relevante. Actualmente es la única parte que
se conserva intacta en su totalidad, a excepción de la altura que fue rebajada a finales del siglo XIX.
A la izquierda detalle del plano de Juan
Bernardo de Frosne de 1744.
A la derecha las dos puertas que cerraban
la "Puerta del Mar". Detalle del plano del
Cuerpo de Ingenieros de 1735.
(Serv. Geogr. del Ejército).

Fotografía de la Puerta de Mar, anterior al
año 1860.

Los ingenieros franceses que defendieron la ciudad en 1813, no estaban muy contentos con el sistema
fortificado que encontraron, y el estado de conservación que presentaba.
La descripción que hicieron los franceses de las fortificaciones es la siguiente:
"Durante la marea alta, la ciudad se encuentra bañada por las aguas en sus dos flancos, no
siendo accesible más que por el frente de tierra, por el istmo. Este se encuentra defendido por u frente
bastionado de gran relieve, reforzado en el centro por un bastión acasamatado o "caballero", que se encuentra
flanqueado por dos semi-bastiones, emplazados en cada una de las esquinas. Delante de este frente, y
cubriéndolo totalmente, hay fortificaciones regulares. Desgraciadamente, la gran potencia y alcance de la
artillería, hace que la totalidad de estas obras se encuentren expuestas a sus efectos destructores desde todas
las alturas que las rodean. El resto del cinturón que rodea la plaza, está compuesto por una muralla de
únicamente 8 pies de espesor, con un estrecho camino de ronda en su parte superior, protegido por un
murete a modo de barandilla. El muro del frente del este, conocido como de la Zurriola, se encontraba
totalmente expuesto a cualquier batería que se emplazara en las alturas del monte Ulia, o en los arenales del
Chofre, que se extienden sobre la ribera derecha del Urumea. Esta zona se encuentra flanqueada por el
pequeño bastión de San Telmo, y por dos deficientes torres llamadas de Hornos y de Amézqueta. La zona
orientada al norte, está protegida por los elementos naturales, como es el mar Cantábrico reforzado por lo
escarpado de la vertiente que muere en él desde el monte Urgull".