2º LAS FORTIFICACIONES.pdf


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Hornabeque de San Carlos
Realizado entre los años 1637 y
1639, se trataba de una fortificación de las calificadas como
de alas de milano, con sus muros convergiendo hacia la
ciudad. Se extendía por delante de la Cortina Principal del
Frente de TierraSu cortina principal media 111 m. de
longitud con dos flancos de 23 m. cada uno, caras de 45 m. y
alas de 120 m. y 85 m.
A su alrededor tenía un foso de
aproximadamente 30 m. de anchura. Delante, separado por
este foso, se encontraba el revellín, con dos caras de 37 m de
longitud, flanqueadas por las caras principales del
hornabeque. Esta fortificación, la más adelantada, estaba
completamente rodeado por un foso con su contraescarpa.
Plano de Luis Langot, 1728.
(Serv. Geogr. del Ejército)

Encima de esta contraescarpa
discurría un camino cubierto, y delante de él el glacis que
protegía todas las fortificaciones.

Hay documentos de la época en que los que se detalla que fueron, en varias ocasiones, los habitantes de la
ciudad los encargados de trabajar de manera "voluntaria" en la ejecución de esos fosos y en el levantamientos de los glacis.
Todas estas fortificaciones desempeñaron un papel importantísimo en el asedio de 1813, sobre todo el
flanco oriental del hornabeque de San Carlos, desde el cual se abrió constantemente fuego contra los flancos de las columnas atacantes,
que tuvieron que pasar por delante en los dos ataques sufridos por la ciudad.
Muralla de la Zurriola.
Era la posición más expuesta a cualquier
ataque, como ya se demostró en el anterior asedio sufrido por la ciudad en
1719. En sus muros se abrieron las brechas por la artillería del Duque de
Berwick. A pesar de esta lección y de los diversos proyectos ideados para
reforzar este peligroso sector, ninguno vio la luz. Cuando las tropas del
General Graham sitiaron la ciudad, su aspecto era exactamente igual al que
encontró Berwick cien años antes.
Plano de Isidro Próspero Verbom, 1725.
En el mismo se aprecian los perfiles del muro del frente
de la Zurriola.
Serv. Geogr. del Ejército)

Arrancaba desde la Cortina Principal del Frente de Tierra, justo desde la trasera del semi bastión de
Santiago., extendiéndose por el flanco de la ciudad hasta el baluartillo de San Telmo, ya en la falda del monte Urgull.
La primera de las fortificaciones que lo reforzaban, y la más próxima al baluarte de Santiago es el Cubo de
Hornos, también llamado de Torrano o de Santa Catalina. Luego estaba el de Amézqueta, antiguamente llamado de Don Beltrán, de
mayor tamaño y poder que el anterior. este muro de unos 190 m. de longitud, terminaba en el baluartillo de San Telmo, como ya hemos
indicado, desde el cual de flanqueaba todo la muralla del frente de la Zurriola.
En total este frente discurría a lo largo de 264 metros, con una altura de 10 y un espesor máximo de 3
metros. Estaba construido en base a un sencillo muro de mampostería. En lo alto discurría el camino de ronda, flanqueado a ambos
lados por un pretil. En su parte interior tenía adosadas las fachadas posteriores de las casas que daban a la desaparecida calle de la
Zurriola, y alguna pequeña huerta.
Detalle del plano levantado por el Cuerpo de
Ingenieros Militares en 1735.
(Serv. Geogr. del Ejército).

La Zurriola en 1860.
Al fondo se ve el baluartillo de San Telmo, desde el que se hizo mucho
daño a la cabeza de las columnas atacantes.

Se conoce a toda la zona cercana al Cubo
de Hornos y al de Amézqueta como "La Brecha". Los aliados eligieron
este lugar en 1813 para violar las defensas de la plaza, pero la
denominación venía de antes, justo desde el asedio de 1719.