Desarrollo emocional 0a3 simples.pdf

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• Evaluar la situación con mayor frecuencia: citar a la consulta más asiduamente, observar en el
jardín maternal o en el domicilio, en ámbitos recreativos, etc.
• Estar alerta a los síntomas “ruidosos” y sobre todo a los “silenciosos”.
• Mirar y escuchar el vínculo.
• Trabajar con los cuidadores primarios los signos observados y pensar conjuntamente nuevas
estrategias en las funciones familiares: investigar las funciones (materna, paterna y familia) y
las ideas o fantasías acerca de por qué se manifiestan estos signos. Poner en estado de conciencia lo que tal vez no es detectado por los mismos cuidadores.
3. Derivación
Todas las propuestas estratégicas hechas en este documento tienden a mejorar y a resolver en los
casos que sea posible, el problema detectado. Cuando los signos detectados corresponden a la serie
de los signos de sufrimiento silenciosos (signos de alarma rojos, que pueden pasar desapercibidos),
la derivación se impone con urgencia debido a la oportunidad que ofrece la plasticidad biológica y
psíquica del niño (plasticidad del yo, neuroplasticidad).
En condiciones ideales, la derivación deberá realizarse a los equipos de salud mental infanto-juvenil.
Deberá descartarse cualquier patología orgánica, haciendo hincapié en diagnósticos diferenciales con
los trastornos neurológicos. Si no hubiera acceso directo a la derivación antes mencionada, se deberá
contactar con cualquier representante de las especialidades clínicas que atienden la primera infancia
—estimulación temprana, fonoaudiología, neurolingüística, musicoterapia, terapistas ocupacionales,
psicomotricistas—, quienes serán los mediadores para acceder a un centro especializado. Estos centros pueden oficiar de orientadores y supervisores de las estrategias específicas de cada comunidad.
Si hubiere, como proponemos más adelante, un observatorio de salud en primera infancia, la
conexión y la orientación de las estrategias se podrían realizar a partir de las informaciones proporcionadas por dicha referencia.
Consulta especializada
Cuando el agente de salud o educación o el agente comunitario han agotado todos sus medios y
recursos (primer paso), y necesita una segunda mirada y una segunda intervención, solicita una
consulta especializada (segundo paso en la estrategia terapéutica).
El especialista podrá entonces proponer distintas estrategias terapéuticas: terapia vincular, terapia
familiar, estimulación temprana, psicomotricidad, fonoaudiología, grupo de crianza, entre otras.
Condiciones necesarias para derivar a una consulta especializada
• Es esencial positivar la derivación, es decir, poner siempre en primer plano todas las potencialidades del bebé y de sus cuidadores primarios. Es importante que la derivación sea presentada como un recurso para que el bebé y su entorno de crianza puedan “desarrollar todas
las capacidades que tienen en potencia para afrontar las vicisitudes de la vida”.
• Que haya una buena relación empática y de confianza con el referente comunitario y que los
cuidadores primarios hayan podido tomar conciencia del sufrimiento del bebé o del propio sufrimiento.
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• Identificar los lugares en los que la consulta puede realizarse utilizando todos los recursos
locales y tecnológicos para ello.
