Desarrollo emocional 0a3 simples.pdf


Vista previa del archivo PDF desarrollo-emocional-0a3-simples.pdf


Página 1...17 18 19202178

Vista previa de texto


horas diarias, siete días a la semana. Para que el cuidador primario no se sienta exhausto, necesita
ayuda, que puede ser brindada por: pareja, madre, padre, abuelos, vecinos, comunidad.
Actualmente se puede pensar, además, en la noción de función familia* 10, que hace referencia a la
red de subjetividades que sostiene al niño en desarrollo, en el marco de un espacio ramificado de
vínculos que no están representados únicamente por la familia nuclear convencional. Esa red supera
el mapa de filiaciones biológicas e incluye la presencia de seres significativos que intervienen en el
proceso de desarrollo emocional del niño. Son personas que producen efectos psíquicos relevantes
en la mente infantil.
Por otra parte, la información sobre los diferentes aspectos de la crianza y sus signos de alarma,
compartir esta tarea con otros en la misma situación y tener un ámbito de colaboración frente a las
problemáticas son puntos necesarios a considerar para prevenir los síntomas de fatiga física y psíquica del cuidador primario.

2. ¿Qué es esperable observar en la evolución del
desarrollo psicológico de los niños entre 0 y 3 años?
Ante todo, para la observación del desarrollo emocional y psicológico de los niños es importante tener
en cuenta los siguientes aspectos:
1. En primer lugar, evaluar el funcionamiento físico, neurológico y sensorial del niño, así como la
coordinación de la motricidad fina y la motricidad gruesa*, y las capacidades cognitivas que
aparecen, ya que el desarrollo psicológico se expresa significativamente en estas áreas.
2. En segundo lugar, observar la forma en que el niño se vincula con sus cuidadores y personas
de su entorno, el estilo o la forma de “estar con”.
3. En tercer lugar, evaluar el estado de ánimo, los sentimientos que predominan (alegría, enojo,
interés, diversión, celos, amor), la variedad, la profundidad y la adecuación de esos sentimientos, así como la capacidad de regularlos.
4. En cuarto lugar, observar si el niño presenta estados de ansiedad expresados en su conducta,
juego o verbalizaciones, y la presencia de miedos.
5. Por último, los niños expresan en el juego, y luego verbalizando, los temas que corresponden
al momento del desarrollo que atraviesan y las situaciones que viven.
En el siguiente cuadro, resumimos la evolución esperable de diferentes aspectos del desarrollo en
función de la edad del niño. Todos estos planos se articulan y constituyen su desarrollo psicológico.

18

10 Alizade, M. (2010): “La liberación de la parentalidad en el siglo XXI”, publicado en
www.imagoagenda.com/articulo.asp?idarticulo=1323.