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Mundo Desconocido: El Necronomicon
El estilo de Lovecraft crea impresiones y, quizá, alienta al lector a desarrollar y ampliar la mitología
aventada, según se pone de manifiesto en los muchos escritores que desde la muerte de Lovecraft han
aportado narraciones a los Mitos Cthulhu. Su examen de Supernatural Horror in Literature tenía, con mucho,
el mismo efecto. El talento de Lovecraft no es apropiado para una critica' o un análisis profundos, sino más
bien para presentar una impresión dramática de las narraciones que había escogido, impresión que a menudo
era mas espectacular que las propias narraciones. Los cuentos de los Mitos Cthulhu suelen relacionarse
habitualmente con una serie de "estados de ánimo" que corresponden a un gradual despertar del narrador:
elitismo, ansiedad, curiosidad, comprensión, terror. Estos "estados de Animo" se exteriorizan a menudo por
sucesivas descripciones de toda suerte de impresiones sensitivas: sonido, hedor, visión y tacto. La conclusión
de la narración va precedida invariablemente por el clímax aterrorizador, que se evoca de manera grandiosa.
En los primeros relatos, el narrador es un erudito y anticuario que pertenece a una universidad o institución
reconocible. Después pasa a ser un profesor de la Universidad Miskatonic, Arkham. Finalmente se
convertirá en lo que a Lovecraft le hubiera gustado ser: "un hombre excéntrico y maduro de Providence,
Rhode Island, llamado Ward Phillips". "¿Dónde están mis fragmentos Lovecraft?" preguntaba en 1929. La
respuesta llegó en los últimos cinco años de su vida con el talento que mostró cuando se acercaba su fin para
recrear los estados de ánimo, impresiones y clímax de sus sueños, los cuales no se preocuparía de atribuir a
nadie más.
Pero más que los propios relatos es la estructura interna de las referencias eruditas contenidas en ellos, lo que
ha continuado fascinando a los lectores de Lovecraft. Sus narraciones Cthulhu de más éxito adoptan la forma
de reportajes – sobre sucesos misteriosos – hechos al azar. Todos ellos van formando gradualmente un
conjunto coherente con la ayuda de ciertos "libros prohibidos". Estos reportajes proporcionan el telón de
fondo, y los relatos raramente asocian al narrador de modo directo con los sucesos cósmicos que se producen
a su alrededor. Están más conectados con la recepción e impresión que un hombre tiene de hechos
aparentemente aleatorios a los que no está ligado por una auténtica relación. Los narradores de Lovecraft son
solitarios; por obvias razones, se ven envueltos en relaciones humanas. Lovecraft tuvo mucho cuidado en
crear su impresión de autenticidad: se refiere a entrevistas, fotografías, grabaciones fonográficas y mensajes
por radio. En este aspecto, sus narraciones recuerdan los más tradicionales relatos de horror (como Drácula),
que se decía estaban basados en diarios, artículos periodísticos y grabaciones. También prefiguran el famoso
programa de radio de Orson Wells sobre el aterrizaje de marcianos en New, Jersey (The War of the Worlds,
1938). Wells empleó el reportaje en vivo, entrevistas con un astrónomo de Princeton, mensajes de radio y
emisiones oficiales. El reportaje radiofónico del aterrizaje lo basó en la crónica de un corresponsal de la CBS
que intentó cubrir el entonces reciente desastre aéreo del Hindenburg y hacerlo sin vomitar sobre el
micrófono. Las mejores narraciones de Lovecraft están construidas de forma similar: en The Whisperer in
Darkness, se valió del recién descubierto planeta Plutón como excusa para añadir el planeta Yuggoth a su
propia mitología. Pero en su caso, los intentos de sugerir autenticidad están superpuestos a una posición
completamente ficticia como la de las "referencias eruditas". Los elaborados nombres que Lovecraft
empleaba, cuando no eran tomados de Bierce, Dunsany o Chambers, a menudo presentaban un curioso
medio de establecer y desarrollar relaciones con otros escritores del género a los que Lovecraft admiraba.
Algo parecido ocurría con el uso de la imagen del "anticuario-erudito" en su correspondencia. El "espantoso
Tsathoggua" apareció por primera vez en la obra de Clark Ashton Smith. Lovecraft se refiere a esta "criatura
de Dios, amorfa y parecida a un sapo" y la asocia con "Klarkash Ton el Sumo Sacerdote atlante". Uno de sus
"libros prohibidos" es "Cultes des Goules del Conde D’Erlette", una referencia a su amigo August Derleth.
Robert Bloch, un joven miembro del "Círculo" decidió en 1935 escribir un "pastiche" de una narración de
Lovecraft (The Shambler from Stars) en la que el "místico soñador de Nueva Inglaterra" llega a un final
comprometido entre los dientes de una cosa vampírica, después de echar una ojeada al temido
Necronomicon ("las ratas habían roído el cuero, las ratas que quizá comían cadáveres como manjar
habitual"). Lovecraft devolvió el cumplido matando a "Robert Blake" en The Haunter of the Dark, su último
relato Cthulhu. Robert Bloch también escribió: "los grotescos Ritos Negros del místico Luveh-Keraphf".
Parece ser que las chanzas de este tipo atrajeron mucho a Lovecraft, y sus cartas están llenas de ellas. Tanto
estas chanzas como su imagen de "anticuario", eran estratagemas que adoptaba para someterse a uno de sus
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