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Mundo Desconocido: El Necronomicon

atmósfera(23). Lovecraft estaba familiarizado con las obras de Levi, pero ¿le llegó demasiado tarde la
comprensión clara de las palabras del Amo? En The Case of Charles Dexter Ward(24} leemos: "Aquí,
esto está escrito exactamente igual a como lo anotó la Sra. Ward de memoria, ni tampoco hasta entonces
le había sido mostrada la autoridad en las páginas prohibidas de Elifás Levi; pero su Identidad era
inconfundible, y palabras tales como Sabaot, Metraton, Almonsin y Zariatnamik transmitían un
estremecimiento de espanto al investigador que había visto y sentido tanta abominación cósmica sólo a la
vuelta de la esquina". Cabria preguntar: ¿por qué las obras de un cabalista cristiano como el venerable
Elifás Levi son calificadas de "prohibidas"? ¿Había tropezado Lovecraft con la raíz de sus pesadillas y
descubierto que "aquello que estaba a la vuelta de la esquina" era demasiado para ser soportado o tan
sólo admitido por él mismo?
Es evidente que en los últimos escritos de Lovecraft prevalece un elemento de temor y que, rápidamente
y en alarmante "crescendo", se va perfilando el resurgimiento final de un enraizado horror, un horror de
los que él mismo evocó tan convincentemente, a la vez que su incapacidad para controlar las fuerzas
desencadenadas. Los términos "repugnante", "escalofriante", "prohibido" y "espantoso" se emplean con
una frecuencia cada vez mayor a medida que el modelo de los Mitos se acerca a su conclusión. En su
relato final, escrito en 1937, el año de su muerte, Lovecraft narra un cuento aleccionador sobre la difícil
situación a la que siempre envuelven los impenitentes diletantes de las artes nigrománticas. La quema de
libros prohibidos, la transfiguración del heredero del hechicero, la posesión de un alma por otra, todos
son signos de advertencia que ponen de manifiesto el extremado peligro de los que, intencionadamente o
no, pisan el camino de las tinieblas (25).
Cuando el panteón de entes que hay en el Necronomicon se contempla desde el punto de vista de lo
oculto, debe presentar problemas de interpretación debidos a su misma singularidad. Los estudiosos del
Sistema enoquiano no tendrán ninguna duda al encontrarse con dificultades similares e intentar
establecer una correlación entre el extraño conjunto de espíritus de Dee y los que se citan en otros libros
mágicos existentes. Los entes que están clasificados en el 0ecro-nomicon, al igual que los del sistema de
Dee, pueden considerarse exteriores al tiempo reconocido para las tradiciones mágicas y cabalísticas,
aunque en cierta manera, conectados con él.
Al tratar con las problemáticas fuerzas etéreas de esta naturaleza, siento que la mejor aproximación hacia
la construcción de una jerarquía inteligible es a través de un cuidadoso examen de las correspondencias
elementales atribuidas a cada potencia mundial. Una vez establecida una tabla de relaciones elementales,
el sistema puede elaborarse después con la adición de las referencias astrológicas y geográficas
asociadas.
En un intento de clasificar la naturaleza de las diversas fuerzas nombradas en el presente libro de magia,
presento la siguiente compilación para que sirva de ayuda a los estudiantes de los oculto:
LOS GRANDES ANTIGUOS
El Panteón en orden de presidencia
AZATHOT: La morada del Caos Primigenio en el centro del infinito, sin forma e incognoscible. El Primer
Motor en la Oscuridad; la Confusión, el Demoledor del pensamiento y de la forma. La antítesis de la
creación; el aspecto básicamente negativo del Fuego Elemental referible, astrológicamente, al arcaico Leo y,
en la esfera terrestre, al Oculto Sur. YOG-SOTHOT: El Todo-Uno, Co-regente de Azathot; el vehículo del
Caos. La manifestación Exterior de la Elocución Primaria, la Puerta al Vacío, a través de la cual deben entrar
"Los de Fuera". La Exterior inteligencia activa de El, el que nunca quedará encerrado en la impenetrable
oscuridad. La positiva manifestación del Fuego, marcado en el firmamento por el Signo dei León, pero más
particularmente por la estrella conocida por los antiguos Arabes como Al Kalb al Asad, y por los romanos
como Cor Leonis, el Corazón del León, que está dentro del pecho del celestial animal. En el mundo, su
situación cardinal es la del Sur inmediato.
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