Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf


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primero que hago es premiarlo con varias picaditas, con cuidado lo subo y aseguro al guante para que pele y coma
tranquilo. Después de unos cuantos picotazos y habiendo bajado un poco su emoción advirtió el sitio en el que
estábamos y comenzó a mirar con atención el cielo. No quería que se distraiga así que comencé a perlar el tordo y
ofrecerle más picaditas, la idea era que se haga una buena gorga en ese lugar y recién después volver caminando
despacio para que pueda ver y analizar donde había ocurrido toda la acción.
Al día siguiente repetimos toda la parafernalia con el cuidado de no simular los escapes lo más real posible, esta vez
fueron tres y los tres lo hicieron volar bastante bien. Aprovechando que en las trampas habían entrado unos cuantos
tordos creí conveniente utilizarlos antes de que pierdan estado físico y ya no sirvan para los que los quería. Como era
de esperar y a pesar de mis esfuerzos no tardó nada en darse cuenta que se trataba de escapes sin embargo preferí
seguí haciéndalos dado que por fin estaba volando como lo esperaba, lejos de las plantas, persiguiendo por más de
150 o hasta 200mts e incluso subiendo por encima de la copa de los arboles. No sería caza real pero era un avance
que me acercaba a mi meta y de paso lo estaba musculando como nunca.
Para mantener lo que habíamos logrado, es decir para
que él siga volando en campo abierto, persiguiendo por
cientos de metros e incluso volver desde esa distancia
sin que sea necesario llamarlo era muy importante
mantener el ritmo en las salidas sin dejar de lado los
escapes. Si por cualquier razón (lluvia, viento, mi
trabajo, etc) pasábamos varios días sin salir cuando
retomábamos no era el mismo que la última vez,
llevaba uno o dos días de escapes volver a la
“normalidad”. Esto sirvió para conseguir varias presas
de caza real en lugares antes impensados, la mayoría
de ellas palomitas y chingolos.
Si pudiera elegir el terreno ideal para volar a Necul sería
un bosque pero lo más abierto posible, con las plantas
lo suficientemente separadas como para que la luz la
atraviese y ayude a que crezca una cubierta vegetal
debajo y con claros de 80 0 100mts de largo que
permitan breves pero intensas persecuciones. Otra muy
buena opción y quizás más fácil de conseguir son las
plantaciones de frutales, en ese ambiente si se contara
con presencia de pequeños pajaritos (del tamaño de la
Zenaida para abajo) Necul se sentiría más que a gusto.