Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf


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Musculación
Algo que pude notar rápidamente en Necul y que lo atribuyo a su pequeño tamaño es que con el trabajo
correcto muscula muy rápido, en 4 días puede pasar de subir al guante con pesadez a soportar una jornada
de dos horas con un lance tras otro. Pero así como su estado físico mejora rápidamente también disminuye
al mismo ritmo si se lo deja parado durante unos días, por eso la continuidad en las salidas al campo son
muy importantes.
Para ponerlo en estado suelo combinar tres trabajos que no difieren en nada de lo que se puede hacer con
cualquier otro pájaro, esto es: saltos verticales, vuelos al guante y escapes.
Muchas veces pasa que necesitamos que alguien nos diga que no podemos hacer algo para que nos
decidamos a intentarlo. Esto fue lo que pasó con Necul y los verticales, me dijeron que no pierda el tiempo
intentando que los haga porque nunca lo iba a conseguir, supuestamente el gris era una especie que se
resistía a este tipo de ejercitación y sería en vano insistir en ello. Fue durante un día de lluvia en el que no
podíamos salir a volar que me decidí poner a prueba la teoría de que los grises no hacen vrticales, a los 5
minutos dicha teoría había sido refutada. En la primera sesión realizó 25 saltos verticales y no continuó
porque se me acabaron las picaditas que había preparado. Al otro día alcanzamos los 60, después los 120 y
hoy en día es capaz de hacer 300 verticales seguidos en más o menos una hora. Generalmente el que pone
un límite soy yo que me aburro mucho antes de lo que él se cansa.
Con los verticales se puede ver fácilmente lo que mencionaba antes sobre su perdida y recuperación del
rendimiento físico, la primera sesión de la temporada suele ser de no más de 25 o 30 saltos con el brazo
extendido sobre mi cabeza pero a los 4 o 5 días puede estar haciendo 300 en una sola sesión. Nunca utilicé
polainas, lo que si usé fue un trozo de 1,5mts del fiador que tenia de los parabuteos y lo sintió y mucho, no
solo por el peso sino por lo que le molestaba subir con ese lastre colgando de sus pihuelas por lo que
desistí y continuamos haciéndolos sin nada.
Este ejercicio lo suelo practicar dentro de la casa por comodidad y seguridad, según el peso en el que esté
Necul y la cantidad de saltos a los que pretenda llegar preparo entre 10 y 20g de carne cortados en
micropicaditas, coloco en el suelo una percha que destiné solo a esta actividad y antes de iniciar debo
correr todos los muebles que se encuentren en las cercanías, de otro modo él no subirá volando
verticalmente al puño sino que ira usando los muebles como escalones intermedios.
Filmando algunos de los vuelos verticales y reproduciéndolos en cámara lenta pude apreciar que en un
vuelo que va desde el suelo hasta mi puño colocado lo más alto que el brazo me permite debe batir entre 5
y 6 veces sus alas para llegar al guante y una vez que lo hace no se posa directamente sobre él sino que
literalmente lo trepa, sujeta con sus manos la argolla que sujeta la lonja y comienza a trepar. Algo parecido
ocurre cuando tengo una campera o buzo, cuando se empieza a cansar sube trepando desde mi ante
brazo.
En el siguiente cuadro se puede apreciar un resumen de algunas jornadas de saltos verticales: