Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf

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Si la arbolada en la que volamos es el típico monte de eucaliptus de provincia de Buenos Aires con plantas
de 25 o 30mts de alto separadas por 5/10mts una de otra, o un pinar con características similares él se va a
desplazar entre las ramas más bajas, nunca llegó siquiera a la parte media de las plantas, ni siquiera en
persecuciones, es más bien rastrero prefiero mucho más perseguir corriendo por el suelo o entre ramas
caídas que en forma vertical tomando
cada vez más altura. Cuando se desplaza
dentro de una misma planta muchas
veces lo hace dando pequeños saltos o
directamente trepando. Es muy raro y a
la vez cómico ver la facilidad que tiene
para correr hacia arriba aferrándose a la
corteza de los arboles.
Generalmente este tipo de bosques, a
no ser que se trate de un pinar, suele
estar alfombrado de altos pastos,
hojarasca y ramas caídas, todo esto
combinado genera un ambiente propicio
para que roedores y pequeños pajaritos busque su alimento o traten de esconderse cuando un predador
los acosa. Muchos, por no decir la mayoría de los lances tuvieron su desenlace en este tipo de lugar. No sé
si será algo propio de la especie o algo particular en Necul pero si ve un pajarito en una rama rara vez va a
buscarlo pero si lo ve bajar al suelo o caminar en él le resulta casi inevitable tirársele. Hubo ocasiones en
las que corriendo un pajarito entre los pastos vio pasar más cerca una laucha e inmediatamente cambió de
objetivo atrapando al pequeño roedor descuidado.
A pesar de preferir trabajar en el suelo si lo que está
persiguiendo es un pájaro y éste emprende vuelo él lo
sigue sin dudarlo, es capaz de recazar una y otra vez sin
perder confianza. Esto varias veces nos jugó en contra,
él insistía en buscar un pajarito que había visto entrar en
la herida y me ignoraba a mí que lo llamaba para
levantarle otro que tenía azorado y mucho más fácil, en
eso me recuerda un poco al parabuteo. Cuando de
perseguir volando entre las plantas se trata cuenta con
una agilidad y maniobrabilidad formidable, está claro
que no es un striatus (Accipiter striatus) ni un bicolor
(Accipiter bicolor) pero lo he visto atravesar de lado a
lado plantas como acacias sin siquiera perder una pizca
de velocidad.
Cuando gracias a la ayuda de Jorge Merlano y Laureano
San José pude por fin ver un gris salvaje en la zona de
Guatrache, provincia de La Pampa lo que observe fue un
ave con un comportamiento similar al del cernícalo
aunque con actitudes que me recordaban en parte al
taguato (Rupornis magnirostris), Estos grises salvajes
