LA AFECTACIÓN DE LA CAPACIDAD DE CULPABILIDAD EN EL HOMICIDIO POR FEROCIDAD CASO REGISTROS PÚBLICOS.pdf

Vista previa de texto
tiene esa información genética, o porque ha tenido experiencias terribles
durante la infancia que le han dejado huella, o porque tiene defectos
orgánicos cerebrales, por lo que todo estaba igualmente predeterminado.
No culpables, muchos criminales no pueden hacer otra cosa que golpear,
violar o asesinar, esto es algo difícil de digerir para la sociedad, y en
especial para las víctimas de la violencia13.
-
Después de lo señalado líneas arriba, ¿podemos aún afirmar, sin incurrir en
deficiencias en la motivación interna del razonamiento, que no se
encontraba afectada su capacidad de inhibición de Alzamora Lambert, y
pudo actuar de modo distinto, evitando el resultado fatal que finalmente
provocó? Antes de responder, sería oportuno tener en cuenta lo señalado
por Enrique Echeburúa, Los paranoides han perdido parcialmente contacto
con la realidad y atribuyen a los demás actitudes o intenciones hostiles.
Estos
sujetos
son
permanentemente
desconfiados
y
suspicaces,
hipersensibles a desprecios, con tendencia a atribuir intenciones aviesas,
no olvidan un insulto y siempre están listos para la ira y el contraataque.
Las
personalidades
paranoides
cometen
agresiones
debido
a
interpretaciones distorsionadas y reacciones exageradas que dan a
situaciones cotidianas, especialmente cuando la posible víctima emprende
una acción física o verbal que se interpreta como un ataque personal14.
El Superior Colegiado concluye: “por lo tanto, no le es aplicable la eximente
incompleta o imperfecta de la responsabilidad penal contenida, como circunstancia
atenuante específica, en el artículo 21° del Código penal”;
-
Permítasenos mostrar nuestra conformidad con la conclusión del Superior
Colegiado, en cuanto a que no es aplicable en el presente caso la eximente
incompleta, contenida en el artículo 21° (cosa que no fundamenta); puesto
13
ROTH, Gerhard. Citado por PINILLOS SEMINARIO, Augusto en:
http://dellocosulaberinto.bligoo.es/neurocientificos-caso-pedofilo-parte-1
14
ECHEBURÚA, Enrique. Violencia y trastornos de la personalidad: implicaciones clínicas y forenses. Actas
Españolas de Psiquiatría 2010;38(5):249-261.
17
