LA AFECTACIÓN DE LA CAPACIDAD DE CULPABILIDAD EN EL HOMICIDIO POR FEROCIDAD CASO REGISTROS PÚBLICOS.pdf

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personas que son muy agresivas durante toda su vida puede que no
respondan tan bien, y necesiten una medicación diferente. Algo que está
claro es que incluso las personas en las que el prozac funciona, o en las
que los estabilizadores del humor funcionan, no están completamente
sanas. Cuando están mal, funcionan al tratamiento pero siguen teniendo
problemas de agresividad. La mejor manera de tratar a estas personas, es
con un tipo de combinación de psicoterapia, que llamamos gestión de la ira,
y una terapia con fármacos; porque lo que hacen los medicamentos es
incrementar la inhibición, de modo que puedan refrenarse mejor. Lo que no
hacen es enseñarte cómo gestionar lo que recibes, de manera que si
alguien empieza a provocarte, los fármacos harán que sea más difícil tu
respuesta a la provocación, pero tarde o temprano responderás. Si alguien
te molesta constantemente, tarde o temprano perderás los estribos. Lo que
hace la psicoterapia es ayudarte a eludir la provocación que recibes; y es
por eso que se necesitan las dos terapias12.
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Por si nos queda alguna duda sobre la capacidad de inhibición,
compartamos lo que ha descubierto otro neurocientífico Gerhard Roth,
quien está convencido de que muchas veces el cerebro no deja otra opción
a los criminales. Con frecuencia hemos pasado por alto que en los
criminales hay algo que no funciona. En el caso de los asesinos y de los
criminales violentos encontramos una fuerte motivación, un impulso muy
fuerte. Con mucha frecuencia encontramos trastornos orgánicos cerebrales,
trastornos fisiológicos que apuntan a que probablemente no actúan de
manera volitiva; existe por tanto una especie de paradoja de la culpa. En el
momento en que es poca la culpa, nos enfrentamos a la cuestión de si el
criminal actúo o no de manera libre. Cuanto mayor sea la culpa en el
sentido coloquial del término, cuanto mayor sea el crimen, con más claridad
parece que el criminal no pudo hacer nada por evitarlo; ya sea porque éste
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COCCARO, Emil. Citado por PINILLOS SEMINARIO, Augusto en:
http://dellocosulaberinto.bligoo.es/las-claves-de-la-violencia-redes-261-parte-3
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