LOS CAMPEONATOS MUNDIALES DE FUTBOL MPERCOVICH.pdf

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Dr. MÁXIMO PERCOVICH
1966 y su gol “fantasma”.
El mundial de 1966 fue otro de esos torneos que tuvieron un campeón digitado de antemano, ya que Sir Stanley Rous72 - el inglés presidente de la FIFA en
ese momento – nunca tuvo la intención de conformarse solamente con que su
país organizara el torneo; pese a que Inglaterra no estaba bajo el yugo de ningún
tirano, y su arcaica monarquía era y sigue siendo una de las más tradicionalistas
y legalistas del planeta, la copa del mundo debía quedarse allí a toda costa. Para
ello la organización, una vez más, estaría dispuesta a utilizar cualquier recurso
aunque el mismo se encontrara situado más allá del propio reglamento.
En primer lugar Inglaterra fue beneficiada por el fixture – se dice que digitado éste para que en la primera fase el local no se debiera medir con los brasileños
campeones del mundo - y también por los árbitros que perjudicaron claramente a
Argentina y Uruguay, permitieron la alevosa cacería de Pelé -por parte de húngaros, búlgaros y portugueses, que terminó radiando del campeonato al mejor
jugador del mundo- e hicieron la vista gorda para no ver al número cuatro inglés
Nobby Stiles repartiendo golpes a todos los que se cruzaban en su camino. Se
puede decir – y con razón – que hasta los perros se tomaron el mundial como
prioridad nacional, ya que uno llamado Pickles encontró la copa Jules Rimet - el
trofeo de oro macizo que en ese momento estaba en disputa - escondida en un
jardín luego de ser robada de la abadía londinense de Westminster donde permanecía en exposición pública; el animal terminó siendo el verdadero héroe que
evitó la gran vergüenza de la otrora nación más poderosa de la tierra. El trofeo
estuvo desaparecido ocho días, y si bien la gravedad del episodio ameritó que al
animal se le efectuara un gran reconocimiento -consistente en permitir su presencia como espectador en el partido inaugural en el estadio de Wembley-, el ladrón
fue condenado a solamente dos años de prisión.
Dentro de los arbitrajes se destaca lo escandalosa que fueron las elecciones
de quienes debieron impartir justicia en Inglaterra – Argentina y Alemania Federal – Uruguay, ya que pese a que los ganadores de ambos partidos deberían
cruzarse en semifinales, se colocó a un juez alemán en el primero de los nombrados y a un inglés en el restante; los resultados de este otro “cruzamiento” fueron
ampliamente beneficiosos para ambas escuadras europeas tal cual veremos luego.
Parece ser que el español Pedro Escartín, uno de los miembros de la comisión
arbitral, se encontraba en la ciudad de Sunderland oficiando de veedor de Unión
72
Stanley Rous (1895- 1986) fue presidente de la FIFA entre 1961 y 1974. Fue el responsable de
que las transmisiones por televisión fueran introducidas regularmente en la copa del mundo, asegurando con ello una fuente de ingresos que con el tiempo llegó a superar sideralmente a lo obtenido
por la venta de entradas. Sin embargo, y pese a haber contribuido sobremanera a ampliar la distribución del fútbol en el mundo, Rous fue un opositor a que Asia y África tuvieran plazas directas para
cada una de ellas en los mundiales, ya que calificaba a esos continentes como poseedores de un nivel
futbolístico bajo. Después de abandonar su conducción, la FIFA lo designó presidente honorario.
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