El mito del condon.pdf

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considera la enfermedad 'una plaga de los homosexuales', y pensar y decir esto, parece que es un
pecado.
En una página web de Thacker, dedicada al libro <A HREF="http://www.scepter.org">"Cuando el sida
llega a casa"</A>, que escribió cuando su mujer resultó infectada mediante una transfusión, afirma que la
mejor forma de prevenir el sida es la abstinencia sexual.
Natural de Pennsilvannia, Jerry Thacker es autor del programa para adolescentes "Merece a pena
esperar'.
Miembro de la Asociación Americana del Márketing, Jerry Thacker es editor de varias revistas cristianas.
Su mensaje de abstinencia sexual es difundido por numerosos predicadores en las iglesias del país.
Su familia es víctima del sida. Su mujer lo contrajo en 1986 por una transfusión de sangre. Él y su hija
Sara fueron contagiados. Hasta entonces, Jerry pensaba que el sida no podía afectar a los cristianos y
sólo a la 'gente mala'. Desde entonces, es víctima de lo que considera una "plaga de los homosexuales".
En sus discursos, su página de Internet y allí donde le dejan expresar sus opiniones, Thacker se ha
referido a la homosexualidad como un "estilo de muerte", por oposición al término "estilo de vida" que
quieren dar otros
Los sitios de encuentro de Internet y el fuerte crecimiento de las conductas de riesgo entre los
homosexuales, pero también entre algunos heterosexuales, favorecen la expansión del virus del sida en
Estados Unidos, según investigadores. Entre los homosexuales, un estudio presentado a mediados de
Febrero del 2003, en la X conferencia sobre los retrovirus en Boston (Massachusetts, noreste), tiende a
mostrar que "los sitios de encuentro de Internet juegan en la actualidad el mismo rol que los saunas y los
clubes en los años 70 y 80" en la difusión del virus, señaló Sabina Hirshfield, de la Medical and Health
Association de Nueva York.
Los autores de este estudio llevado a cabo entre 2.934 hombres homosexuales que utilizan Internet
indican que "84% de los participantes encontraron compañeros sexuales gracias a Internet y 64% de ellos
tuvieron relaciones sexuales sin protección". "El comportamiento sexual de muy alto riesgo descubierto en
este estudio sugiere que Internet puede ser el lugar que permita a los homosexuales dar con nuevos
compañeros y potencialmente transmitir el VIH", según los investigadores.
Sus estadísticas muestran que entre quienes se saben portadores del virus, el 80% dice haber tenido
compañeros que no estaban infectados. Y entre quienes hallaron compañeros vía Internet, "los
seropositivos dan cuenta de penetraciones anales sin protección una vez y media más seguido" que las
personas no portadoras del virus. Entre los participantes del estudio, 80% mantuvieron relaciones
homosexuales y 19% bisexuales. 46% de los participantes tenían de 18 a 29 años, 46% de 30 a 49 años y
8% de 50 años en adelante. El 27% dice haber tenido más de 100 compañeros sexuales durante su vida;
6% de ellos contabilizaron más de diez compañeros en 30 días.
Cabe todavía analizar la repercusión de las campañas en otros grupos sociales, sobre ellos van las
siguientes líneas. Entre la población de drogadictos, hay que darse cuenta que éstos pasan por unos
estados, en los que la preocupación de ellos por el SIDA es mínima, no están para hacer muchos otros
razonamientos que no sean el conseguirse su dosis aquí y ahora. Los problemas que supone la
hospitalización de un drogadicto no puede compararse con los de un enfermo ordinario : si no se toman
medidas de seguridad especiales, a la media hora de su ingreso en el hospital, ya tiene a sus solidarios
"compañeros" en su habitación ; a los tres cuartos de hora tiene localizados a todos los drogadictos del
hospital, y a la hora están todos "chutados". Desgraciadamente así es de descarnada es la realidad. Las
coordenadas mentales de un drogadicto difieren de las de una persona en circunstancias normales, hace
cualquier cosa por conseguir drogas : es capaz de robarlas del mismo hospital o de escaparse. Su
situación suele llegar al punto en el que le da igual morir que seguir viviendo, y en este contexto de
carencia de sentido vital el riesgo del SIDA supone una mera anécdota.
Entre la población de seropositivos grupo del que podría deducirse una concienciación mayor y evidente,
los índices de uso de condones es también muy bajo. Un estudio patrocinado por los laboratorios
Abbott,(104) bajo el nombre de "Proyecto VIHVIR+", realizado con 403 sujetos que estaban ya bajo
tratamiento antiretroviral, durante los años 1997 al 2000, mostraba que sólo un 28 % usaba regularmente
el condón. Las personas en el estudio pertenecían a varias regiones de España, y cada hospital incluía
entre 25 y 30 historias clínicas. Para aquellos que tenían pareja estable, esta pareja era seronegativa en
un 49% de los casos, VIH+ en un 29%, y tenia ya el sida en un 3% de los casos. El uso regular del
condón sólo podía atribuirse a un 28%, un 26% los usa de forma irregular y un 10% no los usa nunca.
6.5. Ingrato.
