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"A pesar de que la mayoría de los neoyorquinos tiene relaciones sexuales totalmente seguras, no es el
caso de todo el mundo", destacó en un comunicado el comisario de Salud de la ciudad, Thomas Frieden.
Por ello, señala que "el Sida puede ser evitado, pero demasiada gente no toma las medidas básicas para
protegerse y proteger a sus parejas".
La investigación de la municipalidad se realizó por teléfono entre 10.000 neoyorquinos. El departamento
de Salud estima que más de 100.000 neoyorquinos tienen sida, de los cuales 25.000 lo ignoran. El Sida
es la principal causa de mortalidad entre los neoyorquinos de entre 25 y 44 años.
A pesar de las intensas campañas para el uso de preservativos, llevadas a cabo en los países
industrializados, existe una evidente "impermeabilidad" de la población para su empleo, como
demostraron, entre otros, Díaz, Chu y colaboradores (1994), en un estudio desarrollado en 11 estados de
los Estados Unidos.
Los investigadores preguntaron a 497 personas con HIV adquirido heterosexualmente, si en los 5 años
previos al diagnóstico habían usado preservativos: 74% de las mujeres, no aceptaron o requirieron el uso
de preservativo 68% de los varones, nunca usaron un preservativo.
Este es uno de tantos ejemplos que revelan que a pesar de las campañas mencionadas en sociedades
con alto consumo de información, un gran número de personas son indiferentes a ellas. ¿Cuál es la razón
de esta paradoja?
6.4.1 Inútil entre los jóvenes
Ahora pasamos a analizar la cuestión de lo inútil de los condones en sectores de población; para
empezar, en las relaciones sexuales entre jóvenes. Una de las primeras razones que resulta ser un serio
obstáculo para que los jóvenes usen condón es que sus relaciones sexuales tienen lugar a raíz de un
impulso repentino. La todopoderosa Planned Parenthood Federation, asociación estadounidense que
tiene como fin la difusión de métodos anticonceptivos por todo el mundo, reconoció que el 83% de los
jóvenes entre 14 y 15 años que habían tenido una relación sexual, declaró que ésta fue inesperada.(79)
Las primeras campañas de prevención del SIDA en los jóvenes tuvieron lugar en Estados Unidos, y la
evaluación de aquellas campañas pudieron haber servido bien a otros países, para no cometer los
mismos errores. El American Journal of Public Health de Estados Unidos, publicó en 1988 los resultados
de dos estudios sobre la puesta en práctica de los "consejos" de "sexo seguro" (eufemismo para indicar el
uso del condón) dado hasta entonces a los jóvenes para controlar el SIDA. En un sondeo realizado por
investigadores de la Universidad de California, se encontraba que "sólo una reducida fracción de
adolescentes de San Francisco actúan según las normas del sexo seguro". Nancy Adler, una de las
investigadoras advirtió que esos resultados ponían de relieve la existencia de un factor que se viene
descuidando en las campañas contra el SIDA, y es el que en la práctica, las relaciones sexuales
instintivas confunden a menudo la capacidad intelectiva. "Yo pienso -afirmó- que el problema de los
peligros del SIDA no es lo predominante en el momento en que alguien accede a ese tipo de relaciones. A
largo plazo, esto significa que habrá que cambiar el tipo de consejos que damos a los jóvenes".
En otros estudios de la Universidad de Massachusetts sobre el comportamiento de homosexuales se llegó
a parecidas conclusiones: las personas que han recibido todas las informaciones sobre los peligros del
SIDA y el modo de controlarlos, muestran quizá una cierta aprensión y preocupación, pero en muchas
ocasiones no siguen las normas dictadas.
James Watkins, presidente entonces, de la Comisión de la Casa Blanca sobre los problemas del SIDA,
declaró que no le sorprendían aquellos resultados pues aunque los jóvenes entienden perfectamente los
mensajes publicitarios, creen a menudo que la enfermedad no les afectará. Decía : Necesitamos
programas más serios que no se dediquen sólo a contar a los chicos historias sobre preservativos. Se
deben estudiar políticas sanitarias de mayor envergadura. Y, en concreto, hace falta dar a los jóvenes
razones serias para que digan que no".
Otros estudios valoran los resultados de las polémicas campañas que tanto se han hecho en Estados
Unidos para evitar los embarazos de adolescentes. ¿Se ha acabado con el problema?, los estudios
muestran que no. El Dr. Kirby escribió en Family Planing Perpectives que en estudios controlados
realizados en dispensarios de escuelas, no se había obtenido cambios a pesar de la promoción del
condón como contraceptivo. Las razones de los jóvenes eran que "no esperaban tener relaciones
sexuales" o que " no pensaba que pudiera quedar embarazada". (80)(81)
En esa misma línea, Anderson encontró que el empleo inadecuado, o el no empleo del condón afectaba al
65% de los chicos a quienes se había hablado del SIDA, y al 66% de aquellos a los que nunca se había
hablado.(82)