El mito del condon.pdf

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Se pueden citar aquí otros estudios similares que coinciden todos en que el olvido o el mal uso, es lo
corriente y más, si la promiscuidad, la droga o el alcohol están de por medio. (83)(84)(85)(86)(87)(88)(89).
Este último estudio(89) revela que, el 85-95% de los jóvenes activos sexualmente los usan
inconsistentemente, y 50% de los que los usan lo hacen incorrectamente.
El periódico español Ya, el 24 de Mayo de 1997 aseguraba después de un amplio estudio, que de entre
los jóvenes que son sexualmente activos, el 40% nunca utiliza condones, y sólo un 10 % se asesora por
expertos.
En palabras de Francisco Parras, en Marzo de 1999(90), siendo como era, el planificador de todas las
campañas pro-condón en España, reconocía que : "Si alguien pretende que el 100% de los jóvenes de
todas las capas sociales utilice el preservativo en todas sus relaciones, es muy ingenuo".
Con la triste introducción de la píldora del día después se añadió en el 2001 en varios países de Europa,
un elemento más de "confianza", ante el que muchos jóvenes desoirán las consignas de sus gobernantes,
al ver más lejanos los peligros de una esporádica relación sexual. El Colegio Oficial de Médicos(91)
alertaba del riesgo de que la entrada en vigor de la píldora del "día después" podía incrementar los
números de contagios de Sida. Se sumaban así a las manifestaciones en el mismo sentido que hacía la
Federación Antisida.
En este sentido, el presidente de esta agrupación, Miguel Torres, decía que "esto puede ocurrir porque
todos sabemos las consecuencias de la movida nocturna llamada botellón que es ponerse como una moto
y decir pierdo los papeles".
Además alertó de que en el sistema actual de las pandillas de jóvenes "la costumbre general es de
parejas estables, pero en poco tiempo van rotando, ahí es donde radica la preocupación".
Analizando datos de infectados de VIH en EE.UU. y Francia, en los últimos años, se comprueba que la
edad de contagio está descendiendo de un año para otro. Se esperaba que aquellos jóvenes de estos
países que empezaron su vida sexual "activa" ya estaban bien informados, y se infectarían en menor
proporción que sus mayores. Sin embargo, una cosa es saber sobre el SIDA y otra sacar buen partido de
lo que se sabe, pues el uso de drogas por vía intravenosa va en aumento entre los jóvenes y, lo que es
más importante, los jóvenes empiezan a tener relaciones sexuales antes. En un editorial del periódico The
Economist (20-V-96) se dice que "Hay una relación entre la edad de iniciación sexual y el número de
parejas que se tienen; y, cuantas más parejas, mayor riesgo de infección". Además, se ha comprobado
que es ilusorio pensar que los jóvenes utilicen siempre los condones. En consecuencia, evitar la iniciación
sexual precoz y la promiscuidad parecen factores cada vez más fundamentales para reducir el riesgo de
contagio.
Un estudio realizado en 1999 por la Universidad de Columbia (Nueva York)(92) con 34.000 chicas
adolescentes revelaba que el abuso de alcohol y de otras drogas aumentaba el riesgo de las
adolescentes de mantener relaciones sexuales a temprana edad, y de resultar embarazadas, o de quedar
infectadas por el VIH, o por otras enfermedades de Transmisión sexual. Evidente.
Una tesis de la Facultad de Medicina de Granada sobre sexualidad y SIDA, realizada por María Dolores
Castillo(93), concluye que el 76% de los jóvenes que mantiene relaciones sexuales no utiliza nunca
métodos anticonceptivos. Un 76 % de los granadinos menores de 17 años que mantienen relaciones
sexuales no utilizaban nunca métodos anticonceptivos, a pesar de conocer en la mayoría de los casos los
riesgos de SIDA y embarazos no deseados. A pesar de esta escasa utilización de los métodos
anticonceptivos, estos son muy conocidos.
Esta Tesis revela el fracaso de las actuales directrices «políticamente correctas» en materia de educación
sexual. Los responsables de nuestra política educativa nos han venido repitiendo como dogma
indiscutible que la difusión del condón era el camino para un "sexo seguro" entre los adolescentes. Y
ahora nos enteramos de que no ha servido prácticamente para nada tanto marketing del condón pues, a
pesar de que todos nuestros jóvenes están perfectamente informados al respecto, un 76% de los que
mantienen relaciones sexuales pasan de protegerse respecto del embarazo y de las enfermedades de
transmisión sexual (ETS), y un 6,7% sólo se protegen ocasionalmente. Ya se ve que no basta la
«información», y menos aún cuando ésta oculta la existencia de otras muchas ETS distintas del SIDA,
como demuestra el hecho de que el 80% de nuestros jóvenes las desconozcan, y el índice de fallos y los
efectos secundarios de los métodos anticonceptivos. Esta "educación" sexual "zoológica" no parece
habilitar a los jóvenes para una sexualidad responsable. ¿No será precisa también la "formación" de la
afectividad sexual de nuestros jóvenes?. Hay que replantearse el tipo de educación sexual.
El 23% de los adolescentes estadounidenses que practican el sexo bajo el efecto del alcohol y las drogas
no utilizan precauciones, según un estudio realizado en el 2002 por la fundación Kaiser(94). El estudio,
que es el primero en relacionar el sexo con el consumo de alcohol y drogas, reveló que el 29% de los
