El mito del condon.pdf

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La agencia de las Naciones Unidas para la lucha contra el SIDA (ONUSIDA), publicó a finales de Junio
del 2003, el borrador de un informe que sostiene que usar preservativos para evitar el contagio de la
enfermedad es como jugar a la macabra "ruleta rusa": En uno de cada diez casos, el profiláctico puede
permitir que el virus pase. El informe estima que los preservativos fallan en el 10 % de los casos.
Para la agencia LifeSite, el reconocimiento de estos fallos en la ONU, aunque se trate de una cifra muy
inferior en comparación con los estudios que sostienen más riesgos, es un "jarro de agua fría" para los
activistas del control de la natalidad, que agresiva y tendenciosamente promueven el uso de preservativos
en el mundo como 100 % efectivos.
La noticia la publicó el diario Boston Globe, que tuvo acceso al documento, y demuestra las mentiras de
organizaciones como el Population Action International (PAI) que en septiembre del 2002 publicó un
informe asegurando que "los expertos en salud pública en todo el mundo coinciden en que los condones
bloquean el contacto con los fluidos corporales que pueden transportar el virus HIV y son casi 100 por
ciento eficaces cuando son usados correcta y consistentemente".
Sin embargo, el informe de ONUSIDA, sostiene que luego de examinar dos décadas de estudios sobre los
preservativos y el SIDA, "se llega al argumento de que con preservativos se podría hablar de sexo más
seguro pero no de sexo seguro".
El diario cita a Edward C. Green, un investigador de la Escuela de Salud Pública de Harvard que sostiene
que los preservativos fallan en una de cada diez ocasiones por lo que no son un arma "suficientemente
buena para evitar una enfermedad mortal".
"La forma en que se promueve el uso de preservativos en África y otros países en desarrollo los vende
como si fueran 100 % seguros. Los preservativos tienen marcas como ‘Escudo’ y ‘Protector’ que dan la
impresión de ser efectivos", advirtió el experto.
31.Vinand M. Nantulya, ex consejero del presidente de Uganda Yoweri Museveni, aseguró que "si les
decimos a los jóvenes que usando preservativos estarán seguros, potenciaremos la epidemia". El
programa contra el SIDA de Uganda, que se basa en la abstinencia y la fidelidad, es visto como uno de
los más exitosos contra el SIDA en África.
32.-
Jokin de Irala(65) en una colaboración periodística daba los siguientes argumentos:
Si el fallo del preservativo no fuera estadísticamente frecuente se clasificaría como un método muy seguro
para evitar embarazos y/o infecciones. Los manuales sobre tecnología anticonceptiva, editados por la
Organización Mundial de la Salud, clasifican los métodos anticonceptivos en tres grupos, "muy eficaces",
"eficaces", y por último, "moderadamente eficaces".
La efectividad del preservativo se incluye dentro del tercer grupo, luego no es tan estadísticamente
infrecuente el fallo. ¿No deberían saber esto los potenciales usuarios del preservativo? Sin negarles su
buena voluntad, las autoridades sanitarias harían bien en considerar el concepto de "tasa reproductiva de
una infección" (llamado "Ro"). Permite calcular la probabilidad de transmisión de una ETS teniendo en
cuenta varios factores simultáneamente, tales como la efectividad del preservativo, la duración de la
infectividad, el número de relaciones sexuales que tiene un sujeto en un tiempo determinado y el número
de personas diferentes con quien tiene dichas relaciones. El conjunto de estos datos permite entender
cómo es posible que una persona acabe infectándose o quedándose embarazada, a pesar de que use el
preservativo y de que su protección relativa sea de un 80% (cifra aparentemente alta). Si una campaña
poblacional da una falsa idea de seguridad y no consigue implantar el mensaje de la abstinencia o de la
importancia de evitar la promiscuidad, acaba aumentando, paradójicamente, la tasa de reproductividad de
una infección. Dicho de otra manera, si juegas mucho a la lotería, te acaba tocando, aunque en cada
jugada exista una reducción del 80% de la probabilidad de que te toque y ésta es la razón por la cual
muchos cuestionan la efectividad de estas campañas poblacionales indiscriminadas. De hecho, junto con
el aumento de la utilización de los preservativos asistimos también al aumento de la transmisión
heterosexual del sida y no a su eliminación, como cabría esperar (66).
Muchos otros estudio se pueden citar para indicar que el condón no elimina el riego de infección
por VIH, baste citar tres referencias más. (67)(68)(69)
En vista de lo inseguro del producto, los "estrategas" de la lucha contra el SIDA y las ETS de
Holanda, están difundiendo la moda del "doble holandés": el hombre condón, y a la vez, la mujer un
anticonceptivo oral. Pensamos que aún nos queda tiempo para ver nuevas fórmulas, y que también está
por probar el triple sueco y alguno más seguro. Todo menos pensar cuáles son los comportamientos
dignos de una persona.
Quizá el elevado número de infectados y enfermos que continúan produciéndose en progresión
geométrica, haga tomar conciencia de la gravedad del problema y muestre empíricamente que los
