El mito del condon.pdf

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condones no son, ni mucho menos, una solución al problema del SIDA, pero es un precio demasiado alto,
porque las vidas humanas son la moneda de cambio.
Todos estos estudios científicos sobre lo inseguro del condón, apenas se publican, se silencian.
Los gobiernos ni creen a otros, ni investigan ellos. Se cumple aquella frase de Herber Spencer : "Existe un
principio que se resiste a toda información, que se resiste a toda argumentación, que nunca deja de
mantener al hombre en una ignorancia perenne ... Es el principio de desestimar lo que no se ha
investigado".
Después de todos los exhaustivos datos sobre estudios acerca del tema, quizá un ejemplo valga
más que mil palabras. Siempre los fabricantes de plumas estilográficas han alabado su ventajas, su
comodidad, su seguridad,..., pero, a pesar de todo, entre los usuarios, ¿quién no se ha manchado alguna
vez de tinta usando las plumas estilográficas?.
6.2. Indigno.
El condón es tan impropio, tan indigno como lo es el cinturón de castidad, sólo que por el otro
extremo. Ahora que todas las sociedades somos más sensibles a los derechos de las personas, a su
dignidad, etc., parece lógico pensar que una de las razones para rechazar el uso del condón, sea porque
no es digno de una persona. Cuando en las tiendas para animales se comenzó a poner una inyección a
las gatas domésticas para que no se vayan de casa en ciertas épocas, en busca de gato, además de
sonreír, cualquiera pensó que la ciencia veterinaria estaba muy avanzada,..., pero eso no será aplicable a
las mujeres, o a hombres, pues, al fin y al cabo, somos personas, no gatos.
También, indigno de la persona, y por lo tanto sería rechazable, la medida de la castración,
voluntaria u obligatoria, para luchar contra el SIDA. Esa medida sería 100% eficaz, pero no es digna de la
persona. Otro tanto ocurriría si alguien quisiera detener la expansión del SIDA aislando a todos los
contagiados en guetos u hospitales; podría ser eficaz, pero no es válido, no es digno.
Estamos en unas cifras de enfermos de SIDA y de portadores que aún el mundo puede tolerarse,
pero, ¿qué medidas podrían plantear las autoridades si la mitad de la población mundial fuera portadora
del virus? Quizá pensarían en un aislamiento forzoso de los contagiados, quizá en la castración de las
personas contagiadas que no quisieran vivir en esas ciudades de contagiados, quizá una prohibición total
de cualquier transfusión o del consumo de droga. Seguro que apelarían a razones sociales para imponer
tales medidas. Bueno, pues aunque esto sucediera, seguiríamos considerando indigno la medida de la
castración para los individuos contagiados.
Hay quien querría que se juzgara el hecho de usar condón como quien se pone una tirita, o una
espinillera para jugar al fútbol. Podría ser incluso, por la presión de las campañas, por la opinión de la
mayoría, que así sucediese, que muchas personas acabaran con esta opinión. Si esas personas no
estuvieran tan manipuladas por los medios de comunicación, se darían cuenta, al menos, de que la tirita
sirve para ese pequeño accidente, la espinillera protege de lesiones en el juego, mientras que el condón
manipula el uso normal y natural de la sexualidad. Quien como premisa aceptara que la sexualidad es un
juego, es lógico que considere el condón como otra espinillera. Hacemos especial intención de no llamar
al condón preservativo, para no dejarnos engañar con la falsa idea de creer que previene. La prevención
real es la primera prevención: la abstención; esa es la autentica prevención. ¿Cómo hacer que en EE.UU.
no haya tantos muertos por arma de fuego?, ¿difundiendo u obligando al uso de balas de goma?, o
realmente, ¿limitando la venta de armas de fuego? Además, ¿de qué previene el condón?, ¿previene a
los jóvenes de que se conviertan en maníacos sexuales?, ¿previene del vicio sexual?
Si hay personas que no entienden lo indigno del condón pueda ser debido a que no han recibido
educación sexual alguna, o es, simplemente, carencia de sentido común. Quizá sea cosa de la subcultura
retrógrada que intenta envolverlo todo a base de campañas. Las campañas, cuando el pueblo es
ignorante y manipulable, serían capaces de hacernos a todos hasta antropófagos, con toda naturalidad.
Adivinamos cuál serían unos de los primeros mensajes para hacer derivar nuestras apetencias culinarias.
Si de pronto se hicieran campañas para que las personas cambiáramos nuestros hábito de andar
a dos patas, para que pasáramos a andar a cuatro patas, ¿podríamos llegar a verlo natural, y que no es
indigno de la persona?. No, siempre sería indigno el andar a cuatro patas, por más que nos dijeran -como
así es- que previene las enfermedades o lesiones en la columna vertebral. No queremos ser animales. En
un breve pensamiento se puede decir todo : "Ni gomas, ni bozales, no somos animales".
En un libro leíamos que eso del condón era la solución del fontanero al problema, o del médico
con vocación de fontanero, y !hombre¡, creemos que hay diferencias. No puede limitarse el problema del
SIDA a un problema de fontanería, porque por un sitio haya fugas, y se contagie la enfermedad.
