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ISAÍAS 26.2-4

S

u casa le da protección contra la
naturaleza. Por eso, cuando una tormenta se aproxima, usted busca refugio
dentro de la seguridad de esas cuatro
paredes. El mismo principio se aplica
a las tormentas de la vida. Si hemos
construido una casa sólida sobre un
fundamento de fe, entonces tenemos un
refugio al cual correr cuando se formen
nubes oscuras y la ansiedad amenace
con arrollarnos.
Supongamos que algo le preocupa
y sus amigos y familiares tratan de
entenderlo, pero se están cansando de
que esté tan enfocado en el problema.
Escuche ahora la alternativa liberadora
que Dios le ofrece: “Echa sobre Jehová tu
carga, y él te sustentara” (Sal 55.22). Él no
cancela los males que irrumpen en esta
vida, pero sí nos protege del peso de la
angustia, tomando las situaciones en sus
manos.
No obstante, el llamado a tener una
vida libre y tranquila no es escuchado a
menos que la persona tenga confianza
en el Señor. La confianza se construye
por medio de la relación —orando durante las pruebas y las victorias de la vida
diaria, buscando dirección bíblica para
tomar decisiones, y experimentando la
Palabra de Dios de manera práctica. Es
así como se construye una casa de fe,
ladrillo a ladrillo, sobre la roca sólida de
Jesucristo.
La persona que confía en el Señor recibe la paz que promete Isaías 26.3. Pero la
paz inquebrantable no es instantánea; se
cultiva por medio de una relación constante con Dios. Depender de Él cada día
de nuestra vida es la clave para soportar
las tormentas con calma sobrenatural.

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F E B R E R O 2 0 1 4 E N C O N TA C T O

MI E

MAR

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Una vida de paz

26

P

La base de
la sabiduría
PROVERBIOS 9.7-12

roverbios 9.19 nos dice: “El temor de
Jehová es el principio de la sabiduría”. Pero, ¿cómo puede hacernos sabios
el temor a Dios?
Primero, necesitamos entender lo que
significa temer al Señor. Este término se
utiliza para referirse a un temor reverencial que nos lleva a reconocerle como el
supremo Gobernante del cielo y de la
tierra, a someternos a su voluntad y a
andar en obediencia. El resultado de tal
respuesta será la obtención de sabiduría.
En aquellos que se dediquen a vivir
según los propósitos del Padre celestial,
se desarrollará una mayor comprensión
del Señor. El Espíritu Santo los capacitará para ver las circunstancias y las
personas desde su perspectiva divina.
Esta clase de sabiduría va más allá de la
percepción humana, y da discernimiento
para tomar decisiones que se ajustan a
los planes del Señor. Sabiendo que Él
obra siempre para nuestro mejor interés,
estamos facultados para andar con confianza tanto en los buenos tiempos como
en los malos.
Pero hay quienes rechazan lo que Dios
dice; lo deshonran negándose a reconocer su derecho a gobernar sus vidas. Es
una tontería rebelarse contra su autoridad y pensar que podemos ganar. Temer
a Dios es la única manera de conocer la
verdadera sabiduría.
¿Cuál es su actitud hacia el Señor?
Si usted realmente le tiene reverencia,
escuchará lo que Él dice y prestará atención a sus advertencias. El deseo de honrarle y agradarle le motivará a apartarse
del mal y a buscar vivir en obediencia. El
resultado será una sabiduría más allá de
la comprensión humana.