FEMINISMO PARA NO FEMINISTAS.pdf


Vista previa del archivo PDF feminismo-para-no-feministas.pdf


Página 1...71 72 73747594

Vista previa de texto


Feminismo Para No Feministas DEF:Maquetación 1

15/9/11

11:38

Página 81

se convulsiona y va de acá para allá porque sabe que el aluvión de
verdades que acaba de oír no podrá ser frenado. Le recuerda a su juventud
cuando millones de indias e indios liderados por Gandhi le plantaron cara
a los ingleses. El Empresario californiano más entretenido aún, pues
siempre ha sido un adicto a las emociones fuertes, se quita su cinturón y se
lo deja a un leñador, el más grande de todos, para que lo use para echar a
las mujeres del bosque. El leñador se pone a dar correazos pretendiendo
limpiar el bosque de las mujeres como Cristo limpió el templo de
mercaderes. Pero las mujeres no son mercaderes, el leñador no es Cristo
y para colmo ni la Verdad ni la Justicia están de su parte, por mucho que
el bosque sí sea en verdad un templo. Las mujeres resisten: un cinturón
frente a su verdad milenaria... Se ríen, y no es para menos. La joven Malti
pega un profundo y volador silbido, el silbido que las mujeres acostumbran
a usar en caso de peligro. Es un sonido que traspasa árboles, que se deja
oír muy lejos, bastante más lejos que la voz humana.)
SHYAMA: ¿Os atreveréis a venir contra mí?, ¿contra mí, que podría ser
vuestra abuela? De hecho soy tu tía abuela, sí, tu tía abuela, Gossi, no te
escondas, te he visto nada más llegar.
(Un joven leñador se esconde entre el resto, no quiere problemas y mucho
menos recibir el sermón de su tía abuela. Sabe que no está siendo buen
indio, siente vergüenza, tira el hacha y corre al grupo de las mujeres, a
buscar perdón entre los pliegues del sari lila de la mujer que tantas veces
lo ha cuidado)
SHYAMA: (dulce y orgullosa) No esperaba menos de ti, siempre fuiste un
niño listo, sensible... (ahora implacable a la vez que serena) ¿Quéee?, ¿el
resto no piensa imitarlo, pretendéis seguir siendo la vergüenza de Merala?
LEÑADOR: Váyanse de una vez, estamos aquí trabajando, peleando duro
para llevar un jornal a casa, algunos de nosotros tenemos mujer e hijos...
no somos unos delincuentes. Sólo hacemos lo que tenemos que hacer,
trabajar para ganar dinero. Ustedes las mujeres no pueden entender esto,
son mujeres de otros tiempos, no entienden cómo es el mundo. Váyanse a
sus casas, entreténganse con sus ruecas, si es que aún les queda alguna.
PHAGLI: ¿Entretenernos con las ruecas?, ¿entretenernos?, ¿como si fuera
una pérdida de tiempo, como si no fuera un trabajo? El dahkti que llevas
puesto, ¿de dónde crees que sale?...
Vuestro dinero, vuestro trabajo... Siempre la misma historia. El día en que
tengáís que pagar las medicinas, el agua, la comida, la leña, el cobijo, el
refugio, el día en que tengáis que pagar por todo lo sagrado, no va haber
jornal suficiente, y entonces vosotros y vuestros hijos, y los hijos de vuestros
-81-