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Volvieron a entrar en el laberinto de pasillos de la nave. Después de otro rato caminando
llegaron a un pasillo más grande que los demás en el que también había más gente.
-Todos estos pasillos que hemos recorrido son la parte de mantenimiento de la ciudad. En
estas habitaciones se regula el clima, cuando es de día y cuando de noche, el clima, el
reciclaje, la gestión de los residuos y todo lo necesario para que funcione.
-¿Y de donde sacan la comida, el agua y el aire para tanta gente?
-La comida no es problema, 4 cúpulas son zonas rurales, donde hay cultivado de todo, granjas
de animales y demás. El aire y el agua los creamos mediante medios químicos y lo
almacenamos.
-¿Como se crean agua y aire mediante medios químicos?
-Algún día te lo contaré-Dijo Cusac y volvió a cambiar rápidamente de tema- Y aquí está donde
vivirás a partir de ahora.
Habían llegado a un enorme vestíbulo del cual salían tres pasillos muy grandes y multitud de
puertas. El vestíbulo estaba iluminado por una luz que parecía luz de la calle y estaba lleno de
gente. En un lateral había muchas puertas que parecían ascensores. Llamaron a uno de estos
ascensores y entraron. Martín se quedó embobado. La pared del ascensor era de cristal, y
ellos estaban aún en la parte alta de la cúpula.
-Este ascensor lleva de la zona de mantenimiento a la ciudad en sí. El ascensor iba bajando
rápidamente mientras la ciudad crecía a sus pies. Era una ciudad muy bonita, y se veía mucha
gente andando por la calle pero muy pocos vehículos.
-¿Por qué hay tan pocos coches?
-Porque bajo el suelo hay una línea de metro. Es más rápido y efectivo viajar por el metro que
en transporte de calle, así que hay muy pocos coches en relación al número de habitantes.
-¿Cuánta gente vive aquí?
-Bueno, ese es un dato confidencial, de todas maneras te lo diré, solo en esta cúpula viven
230.000 personas.
Martín se quedó extasiado mirando mientras el ascensor bajaba. Tenía una sensación de
irrealidad en el cuerpo. No podía ser verdad, el hace dos días había ido al instituto y jugado con
su amigo a la consola, visto como su hermana salir de marcha sin que lo viera su madre, a su
madre que le iba a hablar por fin de su padre y de ese misterioso amigo suyo. Y todo se había
ido a la mierda. Sin saber qué hacía allí, estaba en mitad de una nave capitolio (las mismas
que el gobierno negaba que existieran), con un doctor que le daba retazos de información y no
le decía que pintaba él allí. Creía que debería protestar o quejarse, pero como siempre en su
vida cayó.
-Te has quedado muy callado de repente. ¿Que te pasa?, ¿Que piensas?
-Nada-mintió MartínLlegaron abajo del todo y cuando se abrieron las puertas salieron al interior del vestíbulo de un
edificio. Pasaron por un control de seguridad en el que el doctor Cusac se identificó y a Martín
le pusieron una pulsera
-No puedes quitártela, esta pulsera es el identificador provisional.

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