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BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Martes 1 de octubre de 2013

Sec. III. Pág. 79434

Estatal de fomento del alquiler de viviendas, la rehabilitación edificatoria y la regeneración y
renovación urbanas, 2013-2016, hace obligatoria la realización de un «Informe de
evaluación de los edificios», que podrá ser exigido en cualquier momento a los propietarios
de edificios residenciales colectivos para que acrediten su estado de conservación,
accesibilidad y eficiencia energética.
En este informe, la eficiencia energética se acreditará mediante la presentación del
certificado de eficiencia energética del edificio, que está regulado por el Real
Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el procedimiento básico para la
certificación de la eficiencia energética de los edificios.
Este real decreto establece la obligación de poner a disposición de los compradores o
usuarios de los edificios un certificado de eficiencia energética que deberá incluir
información objetiva sobre la eficiencia energética del edificio con el fin de que los
propietarios o arrendatarios del edificio puedan comparar y evaluar su eficiencia
energética. De esta forma, valorando y comparando la eficiencia energética de los
edificios, se favorecerá la promoción de edificios de alta eficiencia energética y las
inversiones en ahorro de energía.
El certificado no sólo contiene la calificación energética del edificio, representada por
una escala de siete letras, de la A a la G, también un documento de recomendaciones
para mejorar la eficiencia energética del edificio, que podrá incluir medidas sobre la
envolvente térmica, las instalaciones térmicas y la utilización de energías renovables. Las
recomendaciones serán técnicamente viables e incluirán una estimación de los plazos de
recuperación de la inversión y de la rentabilidad durante su ciclo de vida útil.
El Real Decreto 238/2013, de 5 de abril, por el que se modifican determinados
artículos e instrucciones técnicas del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los
Edificios (RITE), aprobado por Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, regula las
inspecciones periódicas de eficiencia energética de las instalaciones térmicas de los
edificios. Se inspeccionarán las partes accesibles de las instalaciones utilizadas para
calentar los edificios, tales como el generador de calor, el sistema de control o las bombas
de circulación, cuando la potencia útil nominal de sus calderas sea superior a 20 kW. Esa
inspección incluirá una evaluación del rendimiento de la caldera y de su dimensionado en
comparación con la demanda de calefacción del edificio. También se realizará la
inspección periódica de las partes accesibles de las instalaciones de aire acondicionado
con una potencia útil nominal superior a 12 kW. Tras la realización de la inspección se
emitirá un informe que incluirá la calificación del estado de la instalación así como
recomendaciones para mejorar la eficiencia energética de la instalación inspeccionada,
que se podrán incorporar al certificado de eficiencia energética del edificio.
Dentro del nuevo marco legislativo que promueve la rehabilitación, regeneración y
renovación urbana, así como la certificación energética de los edificios y la inspección
periódica de eficiencia energética de las instalaciones térmicas, y considerando además
que el porcentaje que representa la rehabilitación en España respecto a los edificios de
nueva construcción es, asimismo, uno de los más bajos de la Unión Europea, se considera
necesario desarrollar un programa específico de apoyo económico que incentive la
ejecución de medidas de mejora de la eficiencia energética y la utilización de las energías
renovables en edificios del sector residencial de uso vivienda y hotelero.
Los estudios realizados en el sector de la vivienda indican que existe un importante
potencial de mejora de la eficiencia energética, ya que más del 58% del actual parque se
construyó con anterioridad a la primera normativa energética del año 1979, Norma Básica
de la Edificación NBE-CT-79 sobre Condiciones Térmicas en los Edificios, que exigió
unos niveles mínimos de aislamiento térmico en los edificios. Entre los edificios de uso
hotelero (afectos a actividades económicas encuadradas dentro del Grupo 681 del listado
de epígrafes del Impuesto sobre Actividades Económicas), también se ha detectado un
importante potencial de ahorro.
Avanzar en una economía baja en carbono requiere actuaciones en los edificios de
baja calidad energética, que en España se sitúan entre los construidos en las décadas de
los años 50, 60 y 70, ya que nuestro país debe reducir, en el año 2020, con respecto al

cve: BOE-A-2013-10201

Núm. 235