PROGRAMA SECUNDARIA FORMACION CIVICA Y ETICA 2011.pdf

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• La sensibilidad a la etapa y características del desarrollo de los adolescentes.
• La disposición para entender la asignatura como una oportunidad formativa para el propio
docente, en la que también se ponen en práctica —y requieren ser revisadas— sus propias
valoraciones, juicios, experiencias y conocimientos.
• La comprensión de sí como acompañante respetuoso del proceso formativo del alumnado
y la disposición para atender sus necesidades formativas en forma equitativa y sin
exclusiones.
• La construcción de momentos de diálogo, análisis y reflexión grupal sobre asuntos de la
vida cotidiana y la convivencia escolar y social.
• La capacidad para revisar y transformar la manera como ejerce la autoridad. Esto implica,
por ejemplo, el ejercicio democrático del poder, así como la aplicación de normas y
sanciones con imparcialidad, respetando la dignidad y los derechos de todos los miembros
de la comunidad escolar.
• Acompañar a los alumnos en su proceso de aprendizaje implica asegurarse de que han
comprendido la tarea o actividad encomendada y dimensionado el desafío que deben
enfrentar; plantearles preguntas que les ayuden a pensar con rigor y promover la
confrontación de ideas en el grupo, así como el respeto ante los disensos que pueden
generarse. En este estilo de acompañamiento pedagógico es fundamental que cada maestro
identifique los recursos y necesidades de sus alumnos y se comprometa a brindarles las
orientaciones básicas para que aprendan a aprender, de manera autónoma para hacer
frente a situaciones inéditas en su vida cotidiana.
Guía para el maestro
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