INFORME NACIONAL SOBRE VIOLENCIA DE GENERO 2009.pdf

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capítulo 1 Cultura de género y estereotipos
En general, niños y niñas de 4º y 5º de primaria dicen colaborar con su mamá casi por igual en la
mayor parte de las actividades del hogar, como la
preparación de los alimentos, la limpieza de pisos,
tender las camas o la preparación de algún producto para su venta, con excepción de lavar los trastes,
donde existe una menor participación de los niños
(16.7%) que de las niñas (22.5%).
Existen diferencias entre el alumnado de 4º y 5º
de modalidad de primaria indígena (6.6%) y la de primaria general (1.6%) en actividades con que los(as)
alumnos(as) colaboran, como acarrear, agua, leña
y/o arena, lo que puede explicarse por la dificultad
en el acceso a los servicios con que se cuenta en las
comunidades donde se ubican las primarias indígenas, en muchos casos aisladas o en condiciones precarias respecto de servicios como agua, drenaje o
gas, que no tienen en su hogar y requieren recorrer
largas distancias para conseguirlos.
El hecho de que niños y niñas, en general, ayuden
más a su mamá que a su papá se podría comprender al
tomar en cuenta el tipo de respuestas espontáneas que
aportan acerca de en qué les ayudan, las cuales ubican
a su padre en trabajos fuera de casa, viviendo, incluso,
en Estados Unidos o en otros estados de la República
Mexicana, mientras que los trabajos de sus mamás están más relacionados con el ámbito doméstico.
Colaboración del alumnado
en labores domésticas y con
remuneración económica
Se encuentra que la participación de las niñas y los niños de sexto de primaria y de los tres grados de secundaria en las actividades relacionadas con el hogar y el
sustento del mismo no es equitativa. Cada una de las
actividades para apoyar dentro del hogar, como la preparación de alimentos o la limpieza de la casa, es realizada diariamente por niñas hasta en el doble de frecuencia que por niños; de la misma manera, es mucho
más frecuente que los niños reporten que nunca realizan dichas actividades. Las niñas alcanzan mayores
porcentajes al mencionar que nunca realizan actividades como ayudar a sus papás en su trabajo y trabajar
fuera de su casa para recibir un pago por ello, lo que
coincide con los roles estereotipados, que mantienen
a las mujeres en el ámbito de lo privado3.
3 Se puede comprobar con los Resultados del Módulo de Trabajo
Infantil 2007 (INEGI-STPS) que señalan que del total de las niñas
y niños ocupados entre 5 y 17 años, 67 por ciento son niños y
33 por ciento son niñas. Del total de las niñas y niños ocupados,
41.49 por ciento no asiste a la escuela (70.74 y 29.25% de niños y
niñas, respectivamente), en http://www.stps.gob.mx/ANEXOS/
MTI_2007.pdf (Consulta realizada el 8 de agosto de 2009).
La dicotomía entre lo público y lo privado, que
se aprende a partir de las actividades que realiza cada
integrante de la familia según sea su sexo, hace que
los niños participen con más frecuencia y desde temprana edad en las actividades ligadas al ámbito público, por lo que a su vez tienen una mayor valoración
social, entre otras cosas por contar con una remuneración económica. Esto implica una mayor exigencia
hacia los varones para participar en labores que, en
muchos casos, no son propias de su edad, introduciéndolos en el ámbito laboral, lo que puede repercutir en un desempeño escolar deficiente, bajo interés
o menores posibilidades de seguir estudiando (Gráficas 6, 7 y 8).
Se puede observar que parte de la educación
que se da dentro de los hogares, manifiesta la permanencia de los roles típicos para cada uno de los
sexos, lo que se manifiesta en la desigualdad de porcentajes con que niñas y niños mencionan realizar
cierto tipo de actividades diariamente.
Respecto del cuidado diario de los hermanos y
hermanas, encontramos altos porcentajes entre el
alumnado, el mayor (52.4%) corresponde a las alumnas de sexto de primaria. El porcentaje del alumnado que menciona que a diario ayuda a cuidar a sus
hermanos(as) puede ser una señal de alerta, ya que
posiblemente esté relacionado con las necesidades
que surgen a partir de la ausencia de alguno de los
miembros de la pareja parental o del hecho de que
ambos salgan a trabajar. Esto podría implicar que niños y niñas asumen una tarea que excede sus responsabilidades.
En cuanto a las diferencias encontradas entre
la población rural y la urbana, cabe destacar que sólo en el nivel de secundaria se dan, y esto sucede en
las actividades de barrer y trapear cada día (38.4 y
45.8%, respectivamente), así como en la participación al hacer las compras (37.7 por ciento de la población urbana frente al 29.7 por ciento que se presenta en el ámbito rural).
En lo que se refiere al trabajo remunerado que
se lleva a cabo fuera del hogar, el 73.4 por ciento del alumnado de población urbana de sexto de
primaria y secundaria menciona que nunca lo realiza, lo mismo que el 64.7 por ciento de la población rural; mientras que cada semana salen a trabajar para recibir un pago por ello el 20.9 por ciento
de la población rural y el 14.1 por ciento de la urbana. Asimismo, es más común que el alumnado de
secundarias rurales ayude a sus papás en su trabajo fuera del hogar diariamente (26.2%) que lo que
lo hacen los(as) estudiantes de un ambiente urbano (18.1%).
Se puede
observar que
parte de la
educación que
se da dentro
de los hogares,
manifiesta la
permanencia de
los roles típicos
para cada uno de
los sexos, lo que
se manifiesta en
la desigualdad
de porcentajes
con que niñas y
niños mencionan
realizar
cierto tipo de
actividades
diariamente.
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