INFORME NACIONAL SOBRE VIOLENCIA DE GENERO 2009.pdf

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INFORME nacional sobre Violencia de género en la educación básica en México
Un estudio
realizado en
Botswana señala
que el 25% de
los/as niños/
as reportaron
vivir sólo con su
madre, 4% sólo
con su padre,
4% con familias
recompuestas y
24% en familias
extensas. Sin
embargo, no se
encontró que
la estructura
familiar tuviera
una fuerte
correlación
con los
comportamientos agresivos.
Resultó ser
más predictor
de la violencia
la falta de
supervisión de
los padres o la
mala relación
con el entorno
familiar, que
la composición
de la familia
(Malete, 2007).
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milia, influyen en el aprendizaje de comportamientos y
actitudes por parte de los niños y las niñas. De tal manera que, niños y niñas adoptarán los comportamientos aprendidos en su familia, así como sus pautas culturales, valores, ideas y creencias, pues es ahí donde
se da la primera y más importante adquisición de patrones afectivos, de conducta y de socialización. En la
familia se aprende a reconocer y respetar o no los derechos de las demás personas y se transmiten las expectativas y conductas esperadas para cada uno de sus
miembros, muchas de éstas relacionadas con el sexo al
que pertenecen, las cuales serán realizadas por el individuo en otros ámbitos de acción como la escuela,
principal tema de interés en el estudio.
Composición familiar del alumnado
de 4º y 5º de primaria
La manera en que se estructuró el cuestionario para
la participación de los niños y niñas de 4º y 5º de
primaria en el Estudio Nacional sobre Violencia de
Género en escuelas primarias y secundarias públicas
en México, nos permite conocer algunos datos acerca de su composición familiar, lo que no sucede con
los cuestionarios aplicados para los(as) demás estudiantes. Es por esta razón que se tomarán en cuenta
estos datos sólo para dicha población.
La gran mayoría de niños y niñas de 4º y 5º de
primaria menciona vivir con ambos padres, mientras
el 2.6 por ciento no vive con ninguno de los dos. De
los que viven únicamente con alguno de ellos, el 90.7
por ciento menciona que es con su mamá en contraste con el 9.27 por ciento que vive sólo con su papá
(Gráfica 1).
Estas cifras nos muestran un porcentaje significativo de hogares que no cuentan con la presencia de la
figura paterna. En ocasiones, los hogares conformados
solamente por la madre y los hijos e hijas son producto
del abandono del padre; en otros casos, puede tratarse de hogares en los que el padre ha migrado o, bien,
en donde se ha producido una separación.
Cabe destacar que en el modelo tradicional de distribución de tareas y funciones en el interior de las familias,
a las mujeres se les ha adjudicado la responsabilidad de
la crianza y educación de los hijos e hijas. Ello explica
que, en muchos casos, la ausencia paterna también
puede ser aprendida como un modelo a seguir.
Por otra parte, se observó que alrededor de una
tercera parte del alumnado de 4º y 5º de primaria
menciona que vive con otras personas adultas, además de hacerlo con uno o ambos miembros de la pareja parental. Las figuras que alcanzan el porcentaje
más sobresaliente son los abuelos y abuelas, mencionados por el 22.7 por ciento, así como tíos y tías
mencionados por el 14.7 por ciento del alumnado.
En los hogares correspondientes al alumnado
de las primarias indígenas se encontró que los(as)
abuelos(as) están más presentes (29.1%) que en los
de primarias generales (22.4%), lo que se vincula a la
persistencia de la familia extensa.
En cuanto al sexo de los hijos(as) que componen las familias de este mismo alumnado, encontramos que más de la mitad, tanto de niños como de
niñas, mencionan que en su familia cuentan con hijos e hijas (53.6%); el 17.3 por ciento cuentan sólo
con hijas y el 21.6 por ciento sólo con hijos. El 4.1
por ciento son hijos(as) únicos.
