PARABOLAS PARA FORMAR EN VALORES.pdf

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Llegará un día en que los poderosos se apropiarán del aire y del sol y lo
venderán en cómodas cuotas; que habrá que pagar para ver las estrellas y serán
propiedad privada los mares, montañas, ríos y cascadas.
Dios, sin embargo, nos lo dio generosamente todo a todos. El, como padre
bueno, quiere que vivamos todos como hermanos, ayudándonos unos a otros,
poniendo en común, para disfrute de todos, los talentos que El nos dió.
Recordemos el poema de Charles Thomson:
No puedes rezar el Padrenuestro
y seguir diciendo “yo...”
No puedes rezar el Padrenuestro
y seguir diciendo “mi...”
No puedes rezar el Padrenuestro,
sin rezar por los demás.
Porque, cuando pides el pan de cada día
tienes que incluir a tu hermano.
Porque los demás están incluídos en cada petición.
Desde el comienzo al fin,
nunca dice “mi...” o “yo...”.
O este otro poema del Maestro Eckhart:
No existe eso que llaman “mi” pan.
Todo el pan es nuestro
y se me ha dado a mí,
a los demás a través de mí
y a mí a través de los demás.
Y no sólo el pan,
sino todas las otras cosas necesarias
para sustentar esta vida
se nos han dado en depósito
para compartirlas con los demás,
por causa de los demás,
para los demás y a los demás,
a través de nosotros.
Recordemos también, por fin,
Amado Nervo:
los versos de ese gran poeta mexicano
TU
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