IT`S EASY, IT`S TRUE.pdf


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abierto a todos los cambios, de forma tal de no estar atado, disminuido o limitado
por compromiso alguno21.
Finalmente, voluntad y destino se unen con la debida preparación y el
correcto entrenamiento, como la revelación oportuna en el retiro del profeta. Sólo
que en este caso, el retiro es más bien una asepsia y un apartamiento de los
gérmenes, el sudor y las lágrimas.
Los

exitosos

“debemos

serlo”

(condición

suficiente)

por

el

desenvolvimiento inevitable de nuestras características y capacidades propias y
compartidas (inclusión). Los no exitosos o fracasados “deben serlo” (condición
necesaria) por malicia o torpeza evitables en el uso de esas características y por
la falta de potenciación de esas capacidades (exclusión)22.
De allí que en muchos casos, la mejor estrategia sea la del descanso. No
hay por qué apresurarse, si estamos donde queremos llegar.

La infalibilidad científica
El título de este apartado es una figura literaria reconocida en retórica
como “oxímoron”, una unión de términos que se excluyen lógicamente entre sí,
como podría ser “el éxito económico de los pobres”. En efecto, la ciencia como
21

Comentario: “El fin del panóptico augura el fin de la era del compromiso mutuo: entre supervisores y
supervisados, trabajo y capital, líderes y seguidores, ejércitos en guerra. La principal técnica de poder es
ahora la huida, el escurrimiento, la elisión, la capacidad de evitar el rechazo concreto de cualquier
confinamiento territorial y de sus engorrosos corolarios de construcción y mantenimiento de un orden, de la
responsabilidad por sus consecuencias y de la necesidad de afrontar sus costos”. (BAUMAN, Zygmunt
Primera Edición en español – 2003 –, Novena reimpresión, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires,
2008, pag. 17).
22
Ejemplo: “Mi padre rico decía a menudo: „los pobres son más codiciosos que los ricos‟. Explicaba que si
una persona era rica, esa persona proporcionaba algo que los demás querían. En mi vida a lo largo de los
años, siempre que he sentido la necesidad o la carencia de dinero o de ayuda, simplemente salí a buscar o
encontré en mi corazón lo que quería, y decidí darlo primero. Y cuando dí, siempre me fue devuelto.”
(KIYOSAKI, Robert: “Padre Rico, Padre Pobre”, Ed. Aguilar, Buenos Aires, 2005, pag. 232).

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