cuadernosdenegacion2 clase.pdf


Vista previa del archivo PDF cuadernosdenegacion2-clase.pdf


Página 1...12 13 14151624

Vista previa de texto


del capitalismo; con pequeños pasos adelante que se convertirían en grandes y determinantes en lo inmediato si
se llevaran adelante. Por ejemplo: en vez de defender “nuestra” fuente de trabajo deberíamos pasar a
defendernos a nosotros mismos, a defender nuestra fuerza de trabajo, a que no nos revienten psíquica y
físicamente, a que no nos vuelvan locos, a que no nos humillen, a que no nos maten, a arrancarles mejores
condiciones para nosotros, como clase, y al mismo tiempo luchar para que al fruto de nuestro trabajo no se lo robe
la burguesía.

Lo que es necesario explicar no es que el hambriento robe o que el explotado se declare en huelga, sino por qué
la mayoría de los hambrientos no roban y por qué la mayoría de los explotados no van a la huelga.20
En estas condiciones hay diferentes tipos de movimientos sociales del proletariado, desde las simples protestas,
huelgas o manifestaciones callejeras que responden a tal o cual partido, sindicato, gobierno (o su oposición),
hasta movimientos mucho más generales y violentos que atacan a todos los partidos y fuerzas del capitalismo en
presencia y que en los hechos están mostrando una tendencia mucho más general a atacar todo el orden
burgués.
El reciente ejemplo en la región griega que ha comenzado en Diciembre del 2008 es muy ilustrativo sobre este
tema: no se pedía que renuncie tal o cual gobierno o que bajen los precios, sino que la lucha se convirtió
en una crítica práctica de toda esta sociedad ¡Y hasta de la normalidad capitalista! Lucha que fue
agudizándose y rompiendo divisiones luego del asesinato por manos de la policía del joven Alex, pero que venía
desde antes con la de los inmigrantes sin papeles, con los motines en las cárceles, con la de los trabajadores, con
la de los estudiantes, con la de los “encapuchados”. Si bien no nos agrada usar esos términos logramos hacernos
entender: esas mismas categorías que gustan usar sociólogos y periodistas fueron enterradas en la misma
práctica de la lucha. La extensión y generalización de la revuelta a todo el país y los propios comunicados que
proclamaron el carácter proletario, internacionalista y revolucionario de la revuelta no dejaron lugar a dudas a los
otros proletarios, no sólo en Grecia, sino en otros países sobre el carácter unitario, es decir radical, de su lucha.
Recuperando los alimentos hechos por nuestros hermanos, tomando las universidades para reunirse,
enfrentándose a la policía, recuperando las calles para las asambleas y los combates, actuando fuera y contra
partidos o sindicatos: de esta manera procedieron los griegos. Asumiendo, decíamos antes, el carácter
internacionalista de la lucha contra el capitalismo bloqueando el puerto privado de Astakos, desde donde el Estado
de U.S.A. enviaría unas 3000 toneladas de munición al Estado de Israel para el ataque al proletariado que
sobrevive en la franja de Gaza. Unos días después el Estado de U.S.A. comunicaba a Israel sobre la cancelación
del envío; pero los luchadores en Grecia, en Palestina y en el mundo sabíamos bien de que nuestros enemigos
prefirieron parar el envío (y tal vez hacerlo de otra forma o utilizando otra vía) que hacerlo en contra de la
solidaridad proletaria internacional, pues esto último hubiese provocado una violencia muy clara de clase contra
clase a nivel general y a su vez hubiese dejado evidencia a nivel internacional de que sólo la lucha
revolucionaria del proletariado puede parar las guerras, las represiones y masacres estatales, dejando en
ridículo todos los discursos y manifestaciones pacifistas.
No es la falta de internacionalismo del proletariado en Grecia que impide la extensión, sino al contrario, es la
inconsciencia de internacionalismo del proletariado en los otros países que marca los límites objetivos de la
revuelta griega. Desde Grecia el proletariado hizo todo lo que estaba a su alcance.
¿Y nosotros como podemos solidarizarnos con “su” lucha? Luchando y organizándonos contra “nuestra” propia
burguesía en “nuestra” propia región, asumiéndonos como el movimiento real que anula y supera el actual estado
de las cosas.

APARIENCIA DE INEXISTENCIA.
A diferencia del proletariado, la burguesía cuanto más fuerte
es, más afirma que no existe, y su fuerza le sirve antes que
nada para afirmar su inexistencia, lo que la hace aparecer
como inatacable. ¿Dónde está esa burguesía? ¿Qué
dominación real ejerce sobre nosotros? ¿Y de qué manera?
Parece ser un misterio… Así y todo es posible que se utilice
más a menudo la categoría de “burgués” que la de “proletario”,
que jamás es nombrada, esto no es un misterio.
Existen montones de mecanismos ideológicos y distracciones
varias que no permiten reconocernos como lo que somos,
explotados y oprimidos. Estos mecanismos tienden
generalmente a presentarnos como opuestos y con diferentes intereses a diversos sectores del proletariado,
20

Wilhelm Reich, “Psicología de masas del fascismo”.

14