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Juan Domingo Perón
Modelo Argentino para el Proyecto Nacional
Este modelo científico-tecnológico creativo debe elaborar programas y
proyectos, integrados desde la concepción científica hasta la aplicación final;
a partir de allí será necesario establecer adecuados controles de evaluación
de tales proyectos y desarrollos, así como también de la eficiencia del sistema
científico-tecnológico en su totalidad.
Considero que en nuestro país la administración superior de la ciencia y
la tecnología debe hacerse efectiva en el nivel gubernamental, incorporando
para ello los mecanismos de participación que corresponda.
Esto implica que la política científico-tecnológica no puede ser de tipo
liberal. La más alta responsabilidad en el ámbito científico-tecnológico no
puede estar en manos extranjeras. Concibo además que la estructura organizativa más apta para el campo de la ciencia y la tecnología requiere un grado
elevado de participación y de acuerdo.
Debe establecerse un apropiado sistema de vinculación entre todos los
entes dedicados al proceso de desarrollo científico-tecnológico con el Gobierno, los medios de producción y el sistema financiero.
F) El hombre de ciencia y el tecnólogo
Hace falta establecer un adecuado sistema científico-tecnológico, con
centralización de conducción y descentralización de ejecución.
Una primera tarea del sistema consiste en asegurar confianza perdurable
a los científicos y técnicos. Esta confianza requiere la consideración, entre
otros, de los siguientes aspectos: respeto a la tarea del hombre de ciencia y
del técnico; adecuada estabilidad; reconocimiento social de su función; nivel
de remuneración que retribuya dignamente su consagración y su esfuerzo
y, sobre todo, que cree las condiciones que permitan su consagración plena
a la disciplina que cultiva; medios de promoción según valores auténticos.
Por último, será necesario realizar un equipamiento total para que los largos
esfuerzos puedan realizarse sostenidamente y hasta el completo logro de los
fines propuestos.
No me cabe duda de que hace falta también una clara toma de conciencia
en el Gobierno y en el Empresariado. Ambos tiene la responsabilidad moral
e histórica de ocupar a todos los científicos y técnicos del país.
Esto no debe entenderse simplemente como paliativo del éxodo; en rigor,
configura una grave incoherencia social impulsar a nuestros hombres a desarrollar líneas de especialización, sin darles después la posibilidad de aplicar
sus aptitudes en forma socialmente útil.
El avance científico-tecnológico requiere una tarea planificada e interdisciplinaria, así como también, la asignación de recursos suficientes que posibiliten alcanzar óptimos niveles de desarrollo.
G) Bases institucionales y conducción del campo científico-tecnológico
La indispensable organización en este ámbito debe contar con un ente
dotado de máximo nivel de decisión, tal vez un Ministerio de Ciencia y Tecnología que asuma el control de conducción del sistema, que asegure una
total unidad de inteligencia y de control nacional, que oriente y regule la
oferta y la demanda de conocimientos científico-tecnológicos con cabal especificidad, y que sirva como fuente de información especializada.
H) Criterios de política y programación
Dentro de este ámbito de organización, la política de ciencia y tecnología
tendrá que fundarse principalmente en las necesidades reales del país, antes
que en el estímulo de tipo indirecto. Así como en lo económico se exige cierto nivel de empresa para que haya eficiencia, también se requiere un nivel de
trabajo en lo científico-tecnológico para iguales fines, y debe la política de
este campo asegurarlo.
Si nuestra sociedad científico-tecnológica es suficientemente creativa,
planteará demandas de recursos en mucha mayor magnitud de la que el país
requiere. A partir de este punto debe efectuarse la evaluación de prioridades
a efectos de identificar los campos en los cuales será necesario trabajar en
cooperación internacional.
Si por el contrario, falta creatividad, nunca se generará la demanda suficiente de ciencia y tecnología como para impulsar el desarrollo nacional.
La creatividad, y particularmente su incentivación, están en la base
de la política científico-tecnológica que deseo para nuestra sociedad. Es
imprescindible establecer los medios adecuados para la formación profunda del científico y del técnico, sea bajo avanzadas formas de posgrado,
a través de institutos especializados, o estrechando vínculos adecuados
con el exterior.
Considero que el científico debe adquirir la capacidad auténtica de negarse, con convicción absoluta, a producir determinada forma de conocimiento científico-tecnológico que resulte inadecuado para el país. La historia presenta claros ejemplos de determinados tipos de conocimiento que la
humanidad nunca debió haber desarrollado.
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